A ver qué encuentras...

sábado, 31 de diciembre de 2011

Mi belén

Desde que Doctora habló del belén en su última entrada he pensado que tenía que hablaros yo del mío, normalmente lo ponemos entre todos el día 22, este año cuando llegué de fiesta un día por la mañana me lo encontré puesto. Si dejamos de lado que cada día mi hermano se dedica a hacerle cosas raras al belén, cómo poner a ovejas mamando de una cerda, tirar a los cerditos al río, etc hay unas cuantas cosas que me tienen alucinando pepinillos, una de ellas es que al volver otro día a casa me encontré un montón de velas en el belén. ¿Por qué? Pues no lo sé, aún estoy pensando si es por algún tipo de rito satánico o qué, aunque he optado por no decir nada, sobretodo después de ver la siguiente figurita...


Si, ¡¡tiene una gallina ensangrentada en la mano!!! ¿¿¿Qué locura es esta???

En fin, como se dice feliz salida y entrada...

martes, 27 de diciembre de 2011

De Martes

Si antes estaba perdida, ahora estoy pensando en daros una fotico de carnet mía para que recordéis de vez en cuando quién soy. Ando currando y piso mi casa sólo para dormir.

El campa de estas navidades pinta bastante bien...
Vuelvo a tener infantil (infantilísimo) de 3 a 5 añitos, vuelvo a estar afónica perdida (se ve que me encanta gritar las canciones).
Tengo un pelirrojo exactamente igual a Ronie, solo que da miedito y ya no por el hecho de ser un zana total y mi teoría sobre los zanas y la conquista del mundo, sino porque la mitad de las veces que habla no le entiendo, se pasa el día haciendo cositas que no debe,  luego me mira y se ríe, se sabe mil canciones (sea cual sea, se la sabe) De todas formas me he hecho su colega y hasta me da besitos, porque pa qué mentiros, si va a conquistar el mundo, mejor estar de su lado.
Zana que también me da miedito (es clavado el jodío)


Tengo algún que otro peque digno de estudio, pero sobre todo tengo algún que otro peque preferido... y es que aunque no quiera, tengo uno que no para de darme besos. Y por no para, es un no para de verdad. Creo que mañana le cronometro para que sepáis cuantos me da por minuto.  Ayer para que dejara de besarme le mandé un ratino a jugar al "patio" (es el jardín de un centro cultural) a los diez minutos me viene con una sonrisa de oreja a oreja.

- Ana, tengo un regalo para ti
- ¿Ah si?No tenías que haberte molestado...
- He cogido esta bolsita de piedras para ti. Yo solo he cogido todas las piedras.
- Aja, no sé si llevarte al record gines...jo, pues muchas gracias!!
Mi prefe me tendió la "bolsita" de piedras, se la cogí y nada más tenerla en mano me dí cuenta de que no era una bolsita sino un CONDÓN usado!!! por suerte estaba seco y lleno de tierra, a saber cuántos niños se habían dedicado a usarlo de bolsita antes que mi prefe, pero me dió tantísimo asco que en la mano no me duró ni un segundo. El pobre se quedó mirando con cara de corazoncito roto y recogió de nuevo las piedras mientras decía... las he cogido para ti, una a una...
Nuevas bolsitas de colores...
Y  si, nos lavamos ambos las manos muchísimo!!

En fin, que como decía, pinta bien el campa... Ya os iré contando.

Pd. Que ahora sí que sí se me puede votar en lo de los blogs de arriba a la derecha :D

domingo, 25 de diciembre de 2011

Feliz Navidad

Por si no os he felicitado las navidades...


sábado, 24 de diciembre de 2011

Relato: ¿Tendrá final feliz?


Echó un último vistazo antes de salir, le gustó la imagen que el espejo proyectaba de él. Perfectamente peinado con estilo de descuidado, sus mejores pantalones, esos que sus amigas consideraban le hacían un buen culo y su camiseta preferida. Comprobó su cartera, llevaba el carnet dentro. Salió a la calle y con paso ligero se dirigió a aquella biblioteca, no era la más cercana a su casa, pero era la biblioteca donde trabajaba ella.

Hacía meses que se había fijado en ella, tal vez no era una chica demasiado guapa o despampanante pero la primera vez que le miró un escalofrío le recorrió el cuerpo, su sonrisa evocaba un lugar seguro y feliz. Nunca nadie había tenido un efecto así en él, por eso cada jueves se dirigía a aquella biblioteca, se sentaba en una mesa más o menos cercana a la suya y le realizaba consultas con cualquier pretexto, a él le encantaba leer y ella sabía muchísimo de libros, por lo que conseguir un tema común para charlar no le resultaba demasiado difícil.

Cada jueves el camino le parecía más corto, tal vez porque se pasaba todo el tiempo pensando en ella. Al entrar en la biblioteca la encontró leyendo, como de costumbre. Ella, tras oír los pasos elevó la vista y al identificarle una gran sonrisa surgió en sus labios. El corazón de Jesús casi se paró, notó la agitación de su respiración y como de costumbre obligó a su cuerpo a calmarse, le devolvió la sonrisa por saludo y se dirigió a una estantería cercana. Recorrió el pasillo en busca de algún libro interesante, justo cuando iba a desistir en su búsqueda uno le llamó la atención, no podría decir si por el título o por la portada. Destacaba  entre los demás, las pastas eran de color azul, y el título estaba escrito en una sencilla letra de imprenta que rezaba “¿Tendrá final feliz?” automáticamente notó atracción por él y no pudo resistirse a cogerlo, con él en la mano se sentó en una mesa desde la que podía ver a Dulce. En realidad Jesús no sabía su nombre, pero creía que éste la describía por completo. Se debatió entre la lectura y verla, cada dos líneas elevaba la cabeza con disimulo para ver qué hacía Dulce, algunas veces sus miradas se cruzaban y ambos se regalaban una sonrisa furtiva. Tras el último cruce de miradas Jesús decidió continuar con su lectura, bajó la vista hacia el libro, pero algo le dejó atónito, como si de un acto reflejo se tratara cerró el libro.

“¿Cómo puede ser?” la abrió de nuevo”¿qué demonios?¿qué está pasando?”  El libro estaba completamente en blanco, pasó las páginas como si de un crupier se tratara pero todas las páginas estaban en blanco. Cerró de nuevo el libro y se frotó los ojos, abrió nuevamente el libro un par de veces, esperando que las letras volvieran, incluso esperaba un ¡tachan! Que columinara aquella extraña situación, pero no fue así. Por más que lo abría el libro no tenía letras. Decidió comentarle lo sucedido a Dulce, aunque le resultaba extraño y no sabía como abordar el tema.

Levantó la vista en su búsqueda Dulce estaba hablando por teléfono, por cortesía decidió esperar sentado a que terminase, cogió de nuevo el libro ¿cómo explicarle que había perdido las letras?, al abrirlo su cuerpo se puso tenso, ¡Tenía letras! ¿Qué coño estaba pasando? ¿A caso estaba loco? Un sudor frío le perló la frente. No podía ser. Cerró de nuevo el libro y lo abrió esperando que esas palabras hubieran desaparecido como un par de minutos antes, pero esta vez seguían ahí. 
Respiró un par de veces aún con dificultad, se sosegó y decidió que lo mejor que podía hacer era leer un poco.

“Echó un último vistazo antes de salir, le gustó la imagen que el espejo proyectaba de él. Perfectamente peinado con estilo de descuidado, sus mejores pantalones…”

¿Pero qué clase de broma era esta? ¿Un libro sobre él? Corrió a las últimas páginas, estaba todo, hasta esto que estaba ocurriendo… “Pero... pero” no dejaba de pensar y a la vez que pensaba el libro seguía escribiéndose. Cerró el libro de golpe. No sabía qué estaba pasando. Miró a su alrededor en busca de algún tipo de pista, de un indicio que le demostrara que era una broma, pero todo seguía igual, tranquilo casi desértico y Dulce continuaba al teléfono. Jesús se levantó y se dirigió al baño, dejó el libro sobre la encimera y se refrescó la cara en busca de paz. Respiró hasta que el ritmo volvió a la normalidad.

“Está bien”, pensó, “él libro hace lo que yo pienso, está bien y sí yo pienso… “una sonrisa pícara se dibujó en sus labios. “¿Y si pienso en Dulce?”

Salió de nuevo del baño y volvió a la silla de antes, echó un vistazo rápido, Dulce seguía ahí. Decidió fantasear con lo que pudiera ocurrir, tal vez el libro no sólo escribía lo que pasaba sino que podía influir en que pasara, decidió pensar la historia.

Jesús estaba sentado en una mesa cercana, desde allí podía ver a Dulce, estaba muy guapa, decir que más que otros días sería mentir, pues para Jesús Dulce siempre estaba guapa. Lucía una camisa de botones, bastante informal para su edad, pero que le daba un toque muy sexy, unos vaqueros ajustados que mostraban a la perfección sus curvas. El pelo suelto como de costumbre, jugaba con su pelo haciéndose rizos con los dedos mientras charlaba por el teléfono. Parecía sentirse cómoda y distraída. En un absurdo movimiento tiró con el codo un libro que estaba en el borde de la mesa, se inclinó a cogerlo y en ese momento la presión de su pecho sobre la camisa forcejeó con un botón dejando así al descubierto un nuevo escalón de su escote. Jesús no puedo resistir a mirarla, y Dulce se dio cuenta. Tras unas breves palabras colgó el teléfono y se acercó hacia él, dulce y decidida. Jesús se acercó también a ella. Tras unas palabras susurradas Dulce le dio la mano pidiéndole así que la acompañara a un lugar. Él seguro de sí mismo se la dio y siguiendo los pasos de ésta llegó hasta el último pasillo de la biblioteca. La sección de Atlas. Normalmente no era una sección transitada. Dulce se acercó más a él, de forma que a Jesús le permitía ver más de cerca su sinuoso pecho. Aquello comenzaba a despertar en él un deseo primario de tocarlo, desvió la mirada posándola en sus labios, estaban entreabiertos, sus ojos le miraban con dulzura y como si de una invitación se tratara Jesús la besó, primero con delicadeza y después con pasión, la fue arrinconado contra el final de la estantería, ella buscaba su boca con deseo, mientras que con sus manos buscaba el deseo de él, éste era palpable, muy palpable podría decirse. Ella introdujo sus cálidas manos en sus pantalones comprobando así hasta qué punto era palpable, él descendió los besos por su escote, permitiéndose el lujo de besar aquellos manjares tan inaccesibles, la mano de ella comenzó a moverse y los besos de ambos despertaban sus instintos más primarios, él deslizó la mano dentro de sus pantalones, quería saber también como de palpable era el deseo de ella…”

Jesús tuvo que parar, miró de nuevo a la mesa, allí seguía Dulce, charlando tranquilamente, pero él… él no estaba tranquilo. No sólo había fantaseado su cabeza, también su cuerpo se había dejado llevar provocando una incómoda erección dentro de sus pantalones. “No puede ser” se dijo Jesús. Dejó el libro sobre la mesa y como pudo se dirigió al baño.  Respiró un par de veces mientras pensaba en un montón de cosas absurdas, se refrescó la nuca, la frente… minutos después mucho más calmado, física y emocionalmente salió del baño y volvió a su silla. Dulce no estaba allí. Tal vez estuviera colocando unos libros. Cogió el libro y con sumo cuidado releyó buscando dónde se había quedado. Pero aquello no era lo último que él había pensado. Prestó más atención y comenzó a leer por donde él lo había dejado antes de ir al baño.

“Ella colgó el teléfono, a veces su madre resultaba demasiado pesada, pero aún así la quería y no veía nunca el momento de colgarla. Se levantó para colocar un par de libros y al pasar por la mesa donde estaba sentado él se paró a observar el libro. Él, hoy era jueves, sabía que vendría él, como cada jueves.
Él, Jesús, era curioso, tenía sus datos, dirección, teléfono, nombre, pero no había sido capaz de preguntarle si tenía o no pareja. Cada jueves esperaba con ansiedad su visita, por suerte él se sentaba cerca y solía tener dudas a cerca de los libros por lo que ella podía charlar unos minutos a la semana con él.
 Ahora no sabía donde se había metido, tal vez en el baño. Y el libro… se había dejado el libro sobre la mesa. ¿Sería interesante? ¿Tendría final feliz? Esperaba que sí. Miró a ambos lados y vio que nadie la observaba, cogió el libro sobre sus manos y comenzó a leer. ¿Hablaba de él? ¿De ella? Al llegar al punto en el que Jesús sabía cómo funcionaba el libro comenzó a entenderlo, se sonrojó leyendo las fantasías de Jesús y hasta  se excitó, tuvo que comprobar un par de veces que nadie la estuviera observando.
 Oyó la puerta del aseo y soltó el libro sobre la mesa casi de un salto.”

Jesús no sabía que pensar… no sabía cómo actuar. Cerró el libro, pues esta parte que relataba cómo él salía del baño ya la sabía.
Dulce apareció frente a él, le sonrió con dulzura y timidez, alargando su mano la extendió frente a él invitándole a acompañarla. Éste no supo qué decir de modo que simplemente le dio la mano. Ambos caminaron por el pasillo, llegando al último, la sección de Atlas. Dulce paró en seco, se acercó mucho a él y le susurró en el oído.

-          Marta, me llamo Marta – le susurró al oído mientras salía de aquel pasillo. 
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PD. Os deseo feliz navidad a todos y quien repela las navidades, mucha paciencia y a intentar rodearse de quien quiera y le quiera.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

- ¿Qué haces vestido como el perro de Mickey en el entierro de tu abuela?



 
- Si tú me lo dijiste…



- ¡De LUTO, te dije de LUTO!





(No he podido resistirme)

martes, 20 de diciembre de 2011

Bloggers con voz

Siéndome infiel a mi misma, me adelanto un par de días a mi pistoletazo de salida de las navidades, que siempre ha sido el 22 (día en el que decoramos la casa, belén, árbol, etc), entre otras cosas porque el 22 no tengo claro que estaré haciendo con mi life.

¿Qué cómo doy el pistoletazo? pues animándoos a todos a participar en un blog. Bloggers con voz, muchos me habéis dicho en ocasiones que os hace gracia lo de los audios y deberíais probarlo, estoy segura de que no lo hacéis por vergüenza pero ahora tenéis la oportunidad. La última entrada del blog nos anima a contar algo relacionado con las navidades, ni que decir que yo he cantado un par de villancicos o lo que en mi cabeza suena como cantar lo he exteriorizado... y una pequeña historia sobre lo que me gusta de la navidad.

http://bloggers-con-voz.blogspot.com/2011/12/bloggers-con-voz-especial-navidades.html
Os animo a todos a entrar y hacer lo mismo, tenéis hasta el 9 de enero para hacerlo, así que por tiempo no será. Y si no tenéis claro cómo se hace lo explican en el mismo blog. ¡¡Animaos que quiero oíros!!!

Pd. Curro en navidedes! uooo!

lunes, 19 de diciembre de 2011

Mis gachís

Hoy se lo dedico a ellas, ¡Mis gachís!

Porque el jueves "celebramos" mi cumpleaños, y es que yo quería hacerlo, pero como no estábamos todos decidimos salir un poquito, tres horillas para olvidar la semana algo estresante, además estábamos cansadas del examen, el día en la facultad... vamos que nos dieron las nueve. Y no me preguntéis cómo porque aún no lo entiendo.

Me reí muchísimo, bailé mucho también, un negraco hasta me sacó los colores con eso de "mamita yo quiero que me lo den todo y rapidito y más" mientras me llevaba más prieta que los pantalones de la JLo, por cierto por algún lado hay una foto del culo del negraco y el mío... a saber dónde está.

Bailé "Bollywood" según me dijo mi nuevo amigo Sonic (pa mi que se llamaba así) y conseguí que todo el garito lo bailara siguiendo los artísticos y acompasados (nótese ironía) pasos de Sonic, como una auténtica clase de fama.



Me cantaron cumpleaños feliz unas 8 veces, cada vez que pisábamos un garito e incluso varias veces en el mismo, varias veces las mismas personas y hasta en varios idiomas.

Varios desconocidos me hicieron regalitos de cumple, un sombrero,una cosa rara que brillaba,  pulseras, alguna copa y hasta una sombrillita cóctel. Me lo puse todo junto. 

y me hice una foto borrosa.
Por cierto, comentad si eso que la Rubia es guapísima, porque la pobre sale raruna y si la ve colgada, me mata :D (aunque yo tampoco estoy para tirar cohetes, estamos en igualdad de condiciones)

Estuvimos toda la noche "custodiadas" por un grupo de policías nacionales, que decían ser bomberos, ¡ja! sabía yo que no lo eran...
- Gachí, que no sois bomberos.
- cómo que ¿no? Catorce tíos cachas, guapetes y sanos como nosotros... somos bomberos.
-Osea que los cachas son bomberos?
-Si
- De puta madre, si hay un incendio en mi gimnasio me salvo, ¡que son todos bomberos!
- Bueno, te seré sincero... has estado toda la noche con un cuerpo de élite.
- Y tú con un cuerpazo - comento señalándome el cuerpo.
- Ya pero tu con un cuerpo de élite profesional - ¿vamos a empezar a medirnos los egos? mira que te gano...que yo tengo un blog con seguidores que me pelotean... te gano, y... ¿El gachí que saca ahora? Anda leche, una placa...¿una placa?
- ¿Es de los chinos?
- Somos policías nacionales
- Eso me cuadra más, los nacionales están buenorros siempre.

Conocí a unos majetes maestros de educación física con los que estuve casi dos horas contando chistes. (Tengo nuevo material)!!!

Y sigo pensando que es una mierda de canción, pero veros bailarla no tiene precio... a lo mejor hasta algún día me animo y la bailo entera...



sábado, 17 de diciembre de 2011

Ojalá




Esta entrada simplemente es un ojalá.
Ojalá todos pudiéramos ser un poco niños de vez en cuando.
Ojalá todos fuéramos capaces de ver lo esencial de las personas.
Ojalá algún día no hagan falta estos anuncios para concienciar a nadie.

jueves, 15 de diciembre de 2011

No me van los rubios...

En el fin de semana quedé con mi hermano, su novia y el niño (que tiene 6 añitos) en el coche. El niño llevaba un rato mirando por la ventanilla ignorando mis carantoñas, mientras los "mayores" íbamos charlando, en ese momento mi hermano paró en un paso de peatones y cruzó un guaperas rubio.
- Vaya tío ¿no?- me dijo ella.
- Ummm no sé, no me van los rubios - solté algo distraída
En ese momento mi sobrino (rubio casi albino) se giró y me miró con más odio de lo que me ha mirado un tío en mi vida, mantuvo la mirada unos pocos segundos y acto seguido giró la cabeza.
- Ohhhhh chancho, pero tú me encantas - ni se inmutó - Chancho... va... que no decía tú, decía los rubios mayores...
Se giró hacia mi y con los ojos llenos de rabia me soltó - No te gustan los rubios.
- Chancho, que no, que yo decía de novios, de chicos mayores para novio... que yo...
Chancho pasó las dos horas siguientes sin hablarme.

¿Qué por qué cuento esto? Por que en realidad me van los rubios, los morenos, los pelirrojos...(bueno, estos no tanto eh, que quieren conquistar el mundo).

Lo que en verdad me va es que un tío sea amable, divertido, irónico, que me ponga nerviosa, que me mire fijamente tanto que me de vergüenza hablarle, que me sonría con picardía, que busque excusas tontas para hablarme o tocarme, que me mande algún mensaje gracioso sólo para saber por mi día, que me deje claro que está ahí sin más, que me de mil vueltas en casi todo, que pueda hablar con él, contar chistes, (que se ria de mis chistes), hablar de cosas serias, compartir gustos por la lectura o el cine, que sea capaz de decirme que estoy guapa sin necesidad de llamarme guapa al final de cada frase (tanto pasteleo lo repelo), que se fije si me he cambiado de peinado, si mi ropa es nueva, porque en el fondo cuando le gustamos a un chico se fija, otra cosa es que te lo diga... en definitiva que el ser rubio/moreno/pelirrojo o el color de los ojos a mí personalmente no es lo que al final me importa, lo importantes son esos pequeños detalles que hacen que te fijes en él.

Eso sí, a mi sobri tendré que sobornarle o algo... y se acabó decir que los rubios no me gustan.

Pd. Estoy de exámenes... pero ya vendré e iré a veros.


lunes, 12 de diciembre de 2011

Estoy que lo pierdo.

Una de las consecuencias de cumplir años (aunque digáis que no, voy a seguir diciendo que si) es que pierdo la memoria, o la cabeza o algo, y es que esta semana no paro de perder cosas.

Alguno fijo que lo atribuye a espíritus (aviso que yo soy de las que pasa miedito con el cuarto milenio bueno y de las que se pregunta si en casa esos dos se hablan también así...), otros a mi falta de concentración (chavales que me estoy concentrando últimamente (haciendo más prieta)) pero sin duda y os lo digo en serio se debe a la edad.

Esta semana...

- Perdí la plastificadora... (estamos a salvos la pude encontrar, como visteis con mi último broche).
- Perdí la plancha de pelo (me tocó llevar tirabuzones al final, sólo encontré la de rizar)
- Perdí el cargador del móvil (estaba debajo de la cama)
- Perdí dos kilos más (y van 18)
- Perdí el abrigo (al final estaba en el coche de mi hermana)
- Perdí dos camisetas que no encuentro por ningún lado (si hubieran sido pantalones entendería que se hubieran ido por patas jajajajja sí nenes y nenas es maaaaaaalo!!)

Y para colmo como me está tan grande la ropa, ayer mientras subía a mi habitación con las manos llenas de cosas, fui perdiendo los pantalones (también me está grande la ropa interior) y acabé haciendo un calvo hasta que llegué a mi habitación.

En serio, ¡¡estoy que lo pierdo to!! ¡¡Hasta la vergüenza!!

Pd. Prueba de fuego superada!! me fui de fiesta el sábado. (Cuando tenga las fotos os pongo una decente)

Monísima con mis tirabuzones...

viernes, 9 de diciembre de 2011

Ana tiene 30 años

Llenando el mp3 de música nueva, he encontrado grupos que no conocía de nada o al menos no mucho y que gratamente me han sorprendido, como:

Lori Meyers




Sindonie



Ragdog




La pegatina



Niños mutantes





Hasta he encontrado una canción que por sus dos primeras palabras parecía dedicada a mi...



Ana tiene 30 años... ahí, haciendo daño y es que como muchos sabéis ya, ya tengo 30 tacazos y estoy teniendo la crisis de los 30... ya os hablaré de ella.


jueves, 8 de diciembre de 2011

Inmaculada Concepción

Anda que no he vivido días de la Inmaculada Concepción y no lo había pensado hasta hoy. Lo solté en el vermú (por cierto, vermú que al final terminó durando 10 horicas) y nadie me supo contestar...

¿Qué es la Inmaculada Concepción? (esa no es mi duda) si no me equivoco (si lo hago corregidme) es el momento en el que la Virgen María se queda embarazada, de ahí lo de inmaculada (pura, virgen...) concepción (esto creo que no tengo que deciros qué es) mi duda es... si la Virgen concibe al niño el 8 de diciembre... ¿¿¿con cuántos meses da a luz???? loca me ha dejado el tema... ¿con 17 días?¿con un año y 17 días? Algo no me cuadra.

Y cambiando de tema aprovecho para deciros que os veáis ¡¡La princesa prometida!!! que esta mañana me hice este broche...
Soy Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre, prepárate a morir!!

Y quitando tres treintañeros ¡¡¡Nadie sabía quién era!!! ¡¡hasta me preguntaron si era camarón!

lunes, 5 de diciembre de 2011

What a Wonderful Word

Hay que ver lo rápido que pasa el tiempo...

Dos días








viernes, 2 de diciembre de 2011

Buenas noches


Suena el despertador, aturdida golpea la mesa en busca de aquel torturador aparato que perturba su sueño, el momento más feliz del día. ¿Por qué será que siempre se despierta justo antes de ser feliz? Está convencida de que ni tan siquiera su subconsciente quiere darle ese lujo. Para cuando consigue  localizarlo todo su ser ha vuelto a la realidad.
  
Despierta, estira cada músculo de su cuerpo antes de incorporarse. Una vez en pie, sube la persiana, comprobando que aún es de día, Otro día más, piensa con desprecio.

Acude al baño para asearse, no sin antes tapar con recelo el espejo del mismo con una toalla. No le gusta la imagen que le devuelve y es más fácil ocultarla que cambiarla. No quita el espejo porque en el fondo espera poder volver a mirarse algún día.

Bajo la ducha repasa mentalmente lo que necesitará comprar en el mercado, buscando así hacer la tarea lo antes posible, ya que no le gusta nada pasear de día.

Se viste sin secarse bien el cuerpo, las gotas de agua impiden que su ropa se deslice con facilidad, retuerce su cabello para escurrir el agua y aprisionarlo con una pinza.  Sale del portal sin apenas hacer ruido, mirando al suelo evitando así las miradas de quienes se cruza. Minutos después está en su casa de nuevo, tuvo suerte y no tardó demasiado en hacer los recados.
Nunca pensó que pudiera odiar tanto cuatro paredes, aquella pequeña habitación a duras penas podía llamarse casa, era  asfixiante, demasiado pequeña para ella y sus cosas.
Intentó limpiarla y ordenarla, pero la falta de espacio siempre le ganaba la batalla, para cuando terminó se había hecho la hora de cenar y marcharse.

Se desnudó de nuevo, del cajón inferior sacó una estrecha falda, demasiado estrecha y demasiado corta, tal vez ni tan si quiera era una falda. Sin ponerse las bragas se embutió en ella, acompañándola con una camiseta escotada, dejando a la vista ajena la mitad de sus voluptuosos pechos. Liberó el pelo de aquella pinza y con el espejo aún tapado se secó el pelo quitándole así la humedad que quedaba en él. Aún sin mirarse  consiguió maquillarse, antes si se miraba pero el reflejo que éste le devolvía le torturaba demasiado, cada cicatriz de su cara y de su pecho le hacía revivir las batallas vividas. Era demasiado para ella y su aunque remendado, frágil corazón. No era capaz de ver sus ojos en el espejo, hacerlo le recordaba que no estaba viva, a veces intentaba recordar en qué momento murió, pero no era capaz hacerlo.

Cada noche en aquel baño mientras se pintaba, soñaba con pintar también su vida. Introducir en ella tonalidades de colores que hacía años que no era capaz de ver, el blanco de una sonrisa sincera, el azul del cielo, el verde del campo, el amarillo del sol, el rojo de un corazón latiendo con pasión; llevaba años viendo las mismas tonalidades, negro de la noche, azul de la policía, el verde del dinero y el amarillo de los dientes, que sí, sonreían pero no de la forma que ella deseaba, y el rojo… mejor no pensar en el rojo que estaba acostumbrada a ver.

Se arrepentía cada noche de la decisión que había tomado, porque al fin y al cabo, morirse fue decisión suya, al decidirlo, no había sido consciente de cuanto echaría de menos su vida.

Una vez arreglada, sacó del cajón superior unas bragas limpias y las metió en su pesado bolso.
Cuando por fin estaba preparada para salir, se dirigió al baño nuevamente y retiró la toalla que tapaba el espejo. Serena se observó un rato. No para comprobar el estado de su maquillaje o la combinación de su ropa, ni para observar sus cicatrices, ni su mirada, sino para recordar su cara, tal vez  la próxima vez que la viese sería distinta, o puede incluso que no la volviese a ver más. Apagó la luz y cargó con su bolso, tan pesado como su culpabilidad,  su vergüenza y su asco.

Al salir del portal caminó calle abajo mirando al frente, de noche nada le importaba, caminaba buscando una mirada, que se posara en ella, interesada, que le ayudara a volver pronto a casa aquella noche y a soñar nuevamente hasta que el maldito despertador le trajera de nuevo a la realidad.

Buenas noches

jueves, 1 de diciembre de 2011

Va de música

Antes de nada me gustaría daros las gracias a todos y cada uno de vosotros, sé que esto cada vez lo tengo más abandonado (no mi blog, sino ir a leeros) y creo que el tema va a ir un poco a más, mañana retomo las clases y entre el gimnasio y la uni, habrá días que ni respire. Muchas gracias a todos por las felicitaciones y las recetas, lo comentaré con la amiga que lo celebro y fijo que alguna cae. ¡¡Sois los mejores!!!

Y ahora, después de pelotearos vuelvo a pedir... porque es más triste robar que pedir ¿o era al revés? El tema es que empecé el gimnasio (no sé si os lo conté) y está genial, me pego allí casi dos horitas diarias, entre hacer máquinas y aquagym se me van volando. Lo llevo estupendo, me encanta y hasta he descubierto que se pueden tener agujetas en el culo!! Aunque las máquinas son la leche, (la cinta de andar te deja hacer sudokus) me aburro un pelín por lo que me llevo el mp3, peero.... hoy he descubierto que mi mp3 no sirve, la música que oigo no es cañera, así que tiro nuevamente de vosotros para pediros que me recomendéis alguna canción que me sirva, eso sí, de antemano os digo que odio el house (¿o es hause?), pero al menos que me mueva más que una balada de Fito.
Soy la reina del sudoku de la cinta.
Por cierto, lo de la dieta lo llevo de pena, cada vez que como me replanteo arrancarme las papilas gustativas con la cuchara, pero da mucho curro... lo bueno es que ya no me vale prácticamente nada de mi ropa, :D y aunque ahora tengo que ir en chándal o con abrigos que no me pegan... uee no me vale mi ropa, que es lo importante, hasta los zapatos me están grandes!!! Esto empieza a ser un poco locura.


Me acompañan...