A ver qué encuentras...

lunes, 29 de agosto de 2011

Como buena anfitriona


Hace unos días hablaba con Maripi sobre cómo se veían el tipo de público que te visita, que manda narices, dos años con blog y no tener ni idea de cómo va el tema. Pero ya sé como va y me he dado cuenta de que algunos llegan al blog buscando algo que no puedo darles y por su puesto, yo como buena anfitriona quiero dárselo.

A quienes entran buscando: Alucina pepinillos, Follaamigos o Cactus, me alegro de haber tenido algo para ofreceros aunque tal vez no era exactamente lo que pedíais. 

Pero, hay otros cuantos que se fueron sin nada, por ello:

A quién entra buscando: plastificadota de pepinos segunda mano. Lo siento pero sólo puedo ofreceros esto:


A quién busca: Pulseras de colores maricón. No sé si lo que buscas es Pulseras de colores, maricón, o Pulseras de colores maricón(es). Por si acaso te pongo ambas. (Por cierto, que conste que puse maricón en google y salió esa foto)



Ahora, que quien puso  Relatos me desvirga el coche de papa en vacaciones agüita, a este sólo se me ocurre ponerle....


que con este como si me tengo que sacar yo el carnet de conducir para llevarle...

A quien entra (varias veces eh, que te he pillao) buscando Pitos peludos, he encontrado lo que buscas.
  



Si, yo también aluciné... aunque a lo mejor no es exactamente lo que buscas...



Quien entra buscando Chicos de quien me quiero enamorar desnudos"nos ha jodio... yo no me quiero enamorar, pero estos se pueden enamorar de mi desnudos o vestidos.



Y por último para quién entró buscando La mujer más tetuda del mundo... evidentemente pondría mi foto, pero sólo la mando por correo si eres uno de los cuatro de arriba (o mi chofer)


Ea. Para que nadie diga que faltó de algo en mi casa. :D

Feliz Megacumple!

Y hubo tarta, cumpleaños feliz, carteles, velas, sangría, risas, juegos, fotos, coronas, gafas (no me quedaron muy allá pero conseguí que me diera para gafas y coronas), canciones, luces, música, risas, confesiones, tabús, globos,  posados, robados, regalos.


Y muchas, muchas, muchas fotos, que mis amigas se empeñan en no pasarme. Por eso sólo os cuelgo estas dos, aunque pensándolo bien, tal vez sea suficiente.


¡
Pd. Mi amigo invisible (Luis) me regaló una taza de betty boo (que me encanta), una sombras de ojos y unos pincelitos para ellas.

viernes, 26 de agosto de 2011

Mi cumple xD


¡Esta noche celebro mi cumple! Y me encantaría decir que estáis todos invitados pero…

Si, no es mi cumple, yo cumplo los años en diciembre, pero como alguno sabrá (si es que me sigue desde hace tanto) este diciembre no lo pasé demasiado bien, primero una pequeña intervención médica y luego un esguince fueron los causantes de quedarme sin celebrar el cumpleaños.

A medida que iban pasando los meses mis amigos cumplían años, y entre que Lau  no estaba en España, Luci, la Rubia y yo estábamos con las opos y las demás por ahí perdidas, al igual que los chicos, no hemos celebrado ni un cumpleaños. Y es por eso, que ahora, a estas alturas de año ¡¡hemos decidido celebrar mi cumpleaños!!

Bueno, más que el mío el de seis, ¡¡Estamos que lo tiramos señores!!  Y es que ya que no pudimos en su momento que mejor plan para un fin de semana que celebrar el cumple de todos (los que estamos en Madrid), si, se me ha pirado un poquito la pinza, pero… ¿la idea parece buena no?

Y como no hay cumple sin regalo, pues hemos optado por el amigo invisible, de modo que todo el mundo recibirá su regalo. Además no  faltarán globos y payasos (vale, payasa :D ) piscina, sangría, y por descontado que risas. Ahh!!! Y tarta con velas.

Lo dicho… me voy a celebrar mi cumple!!

jueves, 25 de agosto de 2011

La azafata de rojo.

Anoche quedé a cenar con una amiga bloguera bueno, bloguera amiga, que primero apareció como bloguera. En la cena estuvimos comentando cosas del blog y de nuestras vidas, en un momento dado no sé por qué empecé a contarle anécdotas de mi familia. Somos... un poco peculiares. Entre risas me dijo que debía contarlas aquí, pero como sé que La Hermanísima me desheredaría, pues intento no contar muchas. Pero esta me ha venido a la mente y no puedo obviarla.

Hace unos cuantos años (quicir, el tema ha prescrito, por lo que no creo que sea legal desheredarme) mi hermano El Enano, hacía la comunión. (Fíjate, que monos, cuando todos éramos cristianos). Mi familia es bastante numerosa, somos 4 hermanos y a su vez mis padres tienen unos cuantos hermanos, que mira tu por donde tienen varios hijos, de modo que el resultado da una familia bastante numerosa con muchos primos más que se van llevando más o menos un año de unos a otros.

Después de la comunión salimos despavoridos de la iglesia  (por aquel entonces no sabíamos el invento del bar) Como es lógico los primos nos íbamos apiñando según amistades. Mi hermana que ya calzaba unos 19 años y era la mayor de todos fue elegida por mi abuela como cámara oficial del evento. (Mi primo mayor y yo tenemos un pulso para tocar panderetas bastante cojonudo), por lo que ella iba de acá para allá buscando encuadres y ángulos y demás cosas que se inventaba.

En un momento dado, (supongo que tras saludarnos todos) mis padres avisaron a la familia de que nos desplazábamos al restaurante, allí tomaríamos algo en el jardín, nos haríamos fotos para terminar comiendo. Tal y como íbamos charlando acabamos en los coches, yo, con dos primos y su padre, mi hermano con unos tíos sin sus hijos, el Enano con mis padres y mi tía y otro primo, etc.

Al llegar al restaurante nos dispersamos nuevamente, otra vez besos, comentarios sobre lo guapos que íbamos todos, chistes, fotos de familia, grupales, por casas, etc.

Llevábamos una hora y media en el jardín cuando empezó a chispear, decidimos pasarnos al salón en el momento que mi abuela dijo en alto:
- ¡Hermanísima! antes de meternos  grábame el rosal - a mi abu eso de las rosas, le encanta. 
Silencio.
Silencio.
Grillo.
Silencio...

- ¿Hermanísima? esta chica, ¿Dónde se ha metido?- nos dice a los demás que no tardamos en mirar hasta debajo de las piedras por si estaba, eso sí moviendo la piedra con el pie, tampoco urgía agacharse.

Silencio
Silencio
Arbusto rodante del oeste...

- Esto... máma (yo la llamo así, ¿qué pasa?) esto... La Hermanísma no está.

-¿ Qué? ¿Cómo que no está?- los ojos de mi madre se iban abriendo en aumento (es un poder que tiene ella)

- Pues... que no la encontramos y no está... conmigo no vino en el coche... y he preguntado y nadie recuerda haberla traído.

- ¿¿¿¿¿¿ Cómo????? - chan (efecto sonoro), ojos fuera. - ¿¿¿¿Alguien ha recogido a mi hija de la iglesia???
Silencio, 
silencio, 
criadero de grillos...

Mi tío sacó pecho y nos presentó voluntarios a los tres (empujándonos a mi primo y a mi) para ir a buscarla.
Diez minutos después llegamos a la puerta de la iglesia, allí estaba ella con un traje rojo de azafata (no sé en qué momento decidió que ese traje molaba) y la cámara en las manos mientras que se cobijaba en la puerta de la iglesia cerrada.

Fuimos malos, muy malos, malísimos. Pero no pudimos contenernos, estuvimos unos cinco minutos descojonándonos de ella, llorando incluso de la risa, tan formalita, con su traje de azafata y sola, la calle completamente vacía. ¿En qué estaría pensando?¡¡ hasta el cura se había ido!! parecía aquel perrillo del anuncio, (no le quieren... le han echado...)

Tristón... no le quieren le han echado, solo quiere ser tu amigo...
Nos calmamos como pudimos y corrimos a por ella, su cara se iluminó un instante, para transformarse en la de Stalone, las venas marcaban su cuello y llevaba la cabeza levantada, apretó los puños y en un momento nos dijo de todo por haberla tenido tantísimo tiempo allí abandonada. 
Evidentemente los tres estallamos de nuevo en carcajadas, y esta vez nos duraron el resto de la celebración.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Por torpe (II)

Fijo que ya lo he contado, pero por más que busco, no lo encuentro y parece que no, ¡¡pero escribo demasiado!! 378 entradas si no me equivoco. ¡Como para buscar nada!

Bueno, en la anterior entrada Sergio me pasó un link sobre una buena hostia suya. Bueno, sigo con mi explicación sobre las torpezas (no todo será darle caña a Empa).

Cronológicamente me he comido el suelo desde siempre, me rompí la pierna por correr, me rompí un diente volando (literal) con la bicicleta y aterrizando con la cara, me mordió un perro el culo, me he caído en la puerta de discotecas, etc.  Pero como son tantas, vengo a contar una en concreto. (Que juraría que había contado ya)

Llevaba tiempo sin ver a Sergio, y aprovechamos la llegada de un amigo de la Rubia a Madrid para salir, élla, el cari (hola Adriii!!), su amigo, Sergio y yo. Llegamos al bar casi a la una y la oferta de los mojitos a tres euros terminaba a la una. Sopesamos varias veces qué hacer y finalmente terminamos pidiendo tres mojitos cada uno. Al menos que yo recuerde, Sergio, la Rubia y yo los pedimos.
Tanto tiempo sin vernos hizo que estuviera un poco más emocionada, eso unido al mojito hizo que mi emoción fuera en aumento.
El bar/garito estaba hasta arriba, con un poco de suerte conseguimos pillar una de las cuatro mesas que había con las sillas justas para nosotros.Tengo la absurda manía de sentarme en el borde de al silla. Siempre me ha pasado igual, y aún me sigue pasando. En un momento dado, la euforia fue tal que me acerqué hacia delante con cualquier excusa, en un momento que a mi me parecido micromininanosegundo ¡¡Alehop!! la silla se me escurrió y terminé sentada en el suelo. Tal era mi "emoción" que no sabía exactamente qué había pasado, sólo que de pronto estaba sentadísima en el suelo.
Según me contaron (desde mi ángulo sólo veía la pared y las piernas de mis amigos) nada más caerme la gente comenzó a reírse, ni un segundo después de mi caída la Rubia se tiró al suelo, y entre risas animó a los demás a sentarse que se estaba más agustito, dijo.

La risa hizo que me flojearan las piernas, por lo que tardé aún un rato más en levantarme.

¿A que soy torpe?


umm ahora que me acuerdo, en algún momento de aquella emocionada noche, terminamos en una discoteca gay, en medio del baile de single ladies (no sé ni como se escribe) mientras yo mostraba mi gran paso (verme bailar es un show) un maromo se quedó mirándome con una sonrisa tonta.
- Si me miras no puedo bailar, me siento observada - le dije parando en seco.
- Es que me gusta como bailas.- mmm vale el pavo este me vacila porque bailo peor que un pingüino borracho.
- Gracias, si quieres un autógrafo .- pa chula yo.
- Si, claro. 
- Ah, ven para acá, Sergio ¿me dejas tu rotu?- un segundo después tenía el eding de Sergio en mi mano - ven, que te firmo - le levanté ligeramente la camiseta hasta el hombro, y desde la muñeca empecé a escribirle:
A mi mayor fan, de tu ídola la que baila tan bien la canción de single ladies de beyoncé, para que no me olvides jamás. Ana.

Espero que no me olvidara, aunque yo sólo me acuerdo de su brazo.


martes, 23 de agosto de 2011

A torpe no me gana nadie.


A torpe no me gana nadie, de pequeña era capaz de caerme con las rayas del suelo. Sí, pensaréis que había algún tipo de elevación entre una baldosa y otra, pero no. Me comía el suelo sin más. Tanto era así, que mi madre decidió apuntarme a ballet, el cual debo confesar mejoró mucho mi equilibrio. Pero no del todo.

Hace un par de años, salí de una agencia de contrato temporal, en las manos llevaba mi currículum, y un montón de papeles típicos de esas empresas, que si el curso de prevención… (ese que no das, más bien te pasan una plantilla con las soluciones y listo), que si un folleto  para ver que mona es la empresa y cuanta solvencia tiene (aunque a ti te paguen una mierda), en fin que iba yo por plena Plaza Castilla, cruzando esta gran rotonda...

Por ahí cruzaba yo


Cuando sin darme cuenta me veo de boca en el suelo, sí, cual grande soy yo, cada papel por un lado, yo tumbada, (la hostia fue chica) y el paso de cebra lleeeeeeeno de gente, en un segundo me dí cuenta de el por qué de mi leche, estaban en obras y ni lo había visto.
Creo que es una de las veces que más vergüenza he pasado, por ese paso de peatones sólo iba yo con un montón de tíos buenos trajeados que no dudaron en correr (si, correr, literal) a ayudarme, me pusieron en pie en un pispas mientras otros recogían los papeles del suelo y casi me los ordenaban alfabéticamente.  Yo no pude más que dar las gracias, agachar la cabeza, sacudirme la ropa y salir de allí más roja que la hija de la Esteban.

Porque otra cosa no, pero está claro que a mi, a torpe no me gana nadie.


Tú.

Tú.
Tú y tus reglas, tus putas reglas.
Tú y tus límites, siempre los pones tú.
Tú y tus ideas. Me dices que aprecias las mías, que te importan, me dices mil cosas que crees  que me encanta oír, pero ¿sabes? No quiero oírlas, quiero sentirlas.
Tú y tus miedos. ¿Qué hay de los míos?
Tú y tú. ¿Qué hay de mí? ¿Qué hay de lo que pienso?
Tú.
¿Sabes? Pronto seré yo, yo sin ti. Tú te agobiarás,  tú querrás saber de mí, tú sentirás exactamente lo que yo siento.
Y lo peor es que seguirás siendo tú y dará igual lo que sienta yo.
Tristemente tú y yo no seremos más que Tú y Yo,
Me quedo conmigo.


domingo, 21 de agosto de 2011

Mano a mano con Empanadilla (I)


Empanadilla, empa para los amigos a primera vista parecía una muchacha normal, a primera vista y cuando estaba callada, por que en cuanto hablaba la gente podía comprobar que tenía algo distinto.

Conocí a empa unos meses antes por lo que nada de lo que os contaré me pillo de improviso. Al comienzo del verano coincidí con empa en la oficina y algo en mi interior me avisó de que sería mi compañera y trabajaríamos mano  a mano. (Tengo un interior bastante sabio por lo que se ve).

Al principio empa me ponía algo nerviosa, vernos era parecido a ver a mama pato y sus patitos, si yo iba a la derecha empa lo hacía, (conste que digo derecha sin saber para donde es) si me ponía en pie, empa también y si regañaba a un churumbel empa reafirmaba cada final de frase. No sé si habéis visto esos vídeos de niños en los que salen dos y uno siempre repite el final de la frase.

Ni qué decir que jamás mostraba iniciativa por nada, de modo que yo iba de marimandona eligiendo qué hacer cada día, en mi favor debo decir que le preguntaba siempre qué le parecía aunque supongo que como os imagináis siempre le parecía bien.

Un día que tocaba taller de disfraces de árbol, empa como de costumbre no tenía iniciativa, por lo que decidí el taller y le expliqué detalladamente qué tenía que hacer.
Quicir, vigilar a los niños. Empa, en un arrebato trabajador decidió por voluntad propia echarme una mano. Teníamos bolsas de plástico para los trajes, y le expliqué que debido al cuerpecín de los churumbeles había que cortar la parte de las asas (para que no colgara y se enganchara), y en la parte inferior de la bolsa (donde está cerrada), hacer huecos para la cabeza y los brazos.


Una vez explicado gráficamente, seguí recortando bolsas. Después de recortar 29 bolsas vi que ella continuaba con la misma. Comencé a repartir a los niños unas hojas de decoración, una bolsa y una barra de pegamento para cada uno. 
Empa se acercó a mí muy ilusionada y me dijo: "¡¡Lista!!! Ya tengo la bolsa." os explicaría como era la bolsa, pero prefiero enseñárosla.

El resultado venía siendo algo así, cortó las asas y en el mismo sitio cortó el trozo para la cabeza de modo que la bolsa quedó como un saco.

- Esto...mmm Empanadilla, ¿por donde se supone que saca el niño los brazos?
- Pues por aquí - dijo ella señalando al lugar donde antes se encontraban las asas.
- Si, ya veo, mmm esto... y ¿por donde saca los pies?
- Oh, no sabía que tenía que sacar los pies - tócate el pepe maría.
- Pues no estaría de más, yo creo.
- A mi es que esto de las manualidades... se me da fatal.
- ¿Ah si? Bueno ya lo hago yo, tu sigue repartiendo a cada niño una bolsa, unas hojas para decorar y una barra de pegamento.

Cinco minutos después vuelvo a clase con la nueva bolsa cortada, a ella la veo sentada y a los niños mirando contrariados. Uno tenía un pegamento, otro una hoja y otro una bolsa. 

-¿Ya está Empanadilla?
- Si, ya lo he repartido.
- Esto...Empa, cada niño debía tener uno de cada, como a esos 10 que había repartido yo.
- Ah, ya lo veía raro. 
- Ya... tu y las manualidades, ¿no?



sábado, 20 de agosto de 2011

Qué difícil es hacer manitas.

Antes de ayer tuve una cita, no os la cuento porque no tuvo nada reseñable, me reí un montón y disfruté de la compañía.

Me tocó elegir restaurante por estar más en mi territorio que en el suyo,  fuimos a uno que me gusta bastante. El ambiente es muy tranquilo, tanto que nos hizo gracia que fuera tan romántico, con musiquita y demás (que conste que elegí el restaurante por la comida, yo he ido siempre con grupos de 9, 10 personas).

En esas estábamos, comentando el ambiente romántico que irradiaba, cuando dije que sólo nos faltaba hacer manitas, él en un alarde de humor estiró su mano y la posó sobre la mía acariciándola suavemente, creo que no hay nada más incómodo y menos romántico que ese gesto. Es realmente incómodo. No es nada equitativo, al tener la mano debajo él tocaba la mía y yo... yo acariciaba el mantel. Además ¿Cuándo se supone que las haces? entre plato y plato, porque no puedes comer y dar la mano, uno de los dos da la izquierda pero el otro no tiene más remedio que dar la derecha, por lo que si quieres hacer manitas indispensablemente échate un acompañante zurdo o en su defecto que no coma. (Esto está  bien porque además te sale más barato).

Yo me reía más que esta maroma.

En fin, una vez descartado el momento manitas, y tras una leve patada (si es que se le puede llamar así, más bien ligero roce) me pidió perdón y yo para quitarle importancia le dije que si quería podíamos hacer piececitos que era más fácil que hacer manitas, así dejaba libre las dos manos. Tampoco me gustan los piececitos. Con la coña me rozó la pierna con su pie, lo que viene siendo piececillos, pero la verdad es que tampoco le veo ningún punto interesante que alguien te pasee su zapato/zapatilla/sandalia por la pierna, digo yo que te la dejará negraca ¿no?.

En mi caso fue chico a chica, pero no encontré foto.

En fin, que visto lo visto me he dado cuenta de que no estoy hecha para las citas románticas :D, la próxima en el parque de atracciones mínimo :D


viernes, 19 de agosto de 2011

Pasatiempos

Llevaba tiempo sin ver a Andreita-cómete-el-pollo, esto del verano, el campa y demás ha hecho que no pudiera cuidarla, pero he vuelto, una semanita sólo, pero algo es algo, nos ha dado para mucho.

Un día a la vuelta del parque, tras haber estado jugando con bichos bola me pidió que construyéramos una casa para un bichobola, le sugerí hacerlo con una caja de zapatos:

- Toma, he encontrado esta - me dijo soltándola en la mesa.
- Genial, si quieres podemos decorarla y hacerle habitaciones.
- Siii.- acto seguido me acerca una caja llena de pinturas y tras dármela me suelta con todo su morro -  ¿me la decoras?
- No Andreitor (estamos en una etapa mala de inventarnos motes) puedes hacerlo tú.
- Ya pero tú eres la creativa. (ummm hola? una niña de seis años hablando de creatividad?)
- Anda ¿y tú no lo eres?
- No tanto como tú, que eres monitora y profesora, eres muuuucho más creativa, sabes hacer de TODO (toma ya, subiéndome el ego)
De modo que estos días nos hemos dedicado a pintar y decorar la mansión.
vista desde helicóptero
un dormitorio

Salón con televisión de plasma

Baño completo



Cocina amueblada, le falta sólo una mano de pintura.


Ayer llovió y no pudimos estrenar la casa del bichobola por no salir a la calle, de modo que pasamos la mañana entera dibujando y coloreando (odio colorear)


Ni yo sé que es. :D eso sí, conseguí colorear sólo dos, la convencí de que ella debería colorear los demás, y coló!




Claramente las dimensiones no son lo mío, cabezudos, con piernas y brazos de distintos tamaños, etc, pero lo bueno de dibujar para una niña es que siempre son todos PERFECTOS.


Por cierto, perdón por la calidad de las fotos, son con el móvil y no es un móvil de la leche.


Ah, lo olvidaba, alucino pepinillos con vosotros, ¿¿189 ya??? en serio aún no tengo claro por qué me leeís, sólo digo chorradas. Me tranquiliza saber que muchos muchísimos es más diría que casi 180 me siguen por costumbre no porque lean. No obstante GRACIAS, mil GRACIAS.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Relato: Marioneta


Siempre te vi débil, una marioneta que podía mover a mi antojo, tan sólo tenia que tirar de un hilo u otro, tensar una cuerda ligeramente y así conseguir que mis dedos marcaran tus pasos, y que mis manos eligieran tu estado de ánimo.

Ahora sentada admirándote me he dado cuenta de que no es así, nunca fue así.
Más de una vez me hiciste pensar que yo era quien marcaba el ritmo, que yo te obligaba a moverte hacia un lado o hacia otro, e incluso te obligaba a abrir la boca.

No es cierto.

Tus cuerdas tan sólo marcaban el camino, pero al final de la cuerda eras tú quien decidía, yo sugería, pero si no te apetecía simplemente no te movías, haciéndome ver que esa cuerda no funcionaba.

Mi muñeca se movía al son de tus pasos, mis dedos en función de tus deseos, y para cuando estos no eran iguales que los míos me hacías ver lo mala que era moviendo los hilos, lo torpe e inexperta con un simple juego de manos.

He decidido cortarte los hilos, no podrás volver a culparme de tus tropiezos o tus estados de ánimo. Estoy convencida de que te mantendrás de pie.


martes, 16 de agosto de 2011

Post. vacaciones

El final, del veranoooo llegóooooo y tú partirássssssssss.... podría grabarme cantándola pero por vuestro bien no lo hago (ahora es cuando me queréis más por ser tan considerada) a lo que iba, que mis vacas han terminado Ohhhh  (por ahora, porque sigo abierta a proposiciones, a poder ser honestas).

Y sí, mozuelos y mozuelas me he ido al pueblo de mi padre, una semanita la mar de familiar, hermanos, cuñados y hasta un sobrinillo, vamos rollito tribu de los Brady.

Para quien no sepa quienes son, yo vendría a ser la rubita del medio.
Además aprovechamos la estancia para visitar a aquellos parientes que yo ni recuerdo y a sus hijos a los cuales o vi en carrito por última vez o tampoco tenía idea de quiénes eran hasta que me eché unos cubatillas con ellos. 

He descansado, he comida cosas prohibidas (mentes sucias, esas no) que han hecho que ahora me tenga que dedicar a tomar sólo agua unos cuantos días, he dormido infinitas horas, siestas, hasta me ha dado tiempo a pensar y a que me devoraran los mosquitos.

Porque sí, oh yea, tengo las piernas que parecen de otra, se ve que un mosquito, pulga, o lo que sea se cebó conmigo, yo sé que soy dulce y estoy buena, pero hombre... un poco de por favor, que me pican tanto que esta noche me he rascado más que un chucho callejero. 
perro rascándose, no posando a lo Obregón
(Inciso, no busquéis en google perro rascándose que salen garrapatas y ahora me pica todo más)

Y como decía también me ha dado tiempo a pensar, cosas bastante profundas la verdad, como qué hacer con mi vida, cómo compáginarme las 10.548 cosas que pretendo hacer este año y... lo más importante.

¿¿¿¿ Para qué sirve una mosca????

Lo digo en serio, dediqué una siesta entera a ello, en serio, ¿Cuál es su finalidad? ¿dar vueltas hasta tocarte las narices? ¿Posarse una y otra vez sobre ti  desafiando a la muerte? Porque un mosquito, pase, para probar mi exiquisita y dulce sangre, pero una mosca, ni pica, ni muerde ni na! Sólo molesta.
Y si Dios la creó para molestar, ¿no debería ser más astuta? Porque no son muy difíciles de matar ni de hostiar sin llegarlas a matar.

Menos mal que me acordé de algo que me hizo sentir mucho mejor, existe El-Vengador-de-las-siestas-no-disfrutadas-por-culpa-de-las-puñeteras-moscas-cojoneras-que-te-zumban-en-el-oído-sin-miedo-alguno-a-ser-aplastadas-de-un-manotazo.

                         


En fin, que me tenéis de vuelta, con algo más de ganas de seguir el blog (debo confesar que últimamente me he planteado dejarlo) y las mismas ideas absurdas sobre la vida.

lunes, 15 de agosto de 2011

Psss, he vuelto.



Se me acabaron las vacas (al menos las de estar fuera de casa) de modo que vuelvo a estar por aquí. Aunque veo que me habéis echado poco de menos eh (eso de dejar un par de entradas para que se publicaran solas ha hecho que ni notarais mi ausencia)

Ya nos iremos poniendo al día...

miércoles, 10 de agosto de 2011

El día que vi la luz de nuevo.

Bueno os dije que hablaría de mi casi muerte en las vacas, y ahí va.

La playa de Malgrat no era gran cosa (fijo que ahora aparecen mogollón de ¿¿Malgradenses?? Manifestándose con pancartas y demás por estas palabras, pero yo, que soy TO CHULA (pa eso soy de Madrid) les espero con los brazos abiertos) la arena podía haber sido robada de cualquier arenero de juegos de niños, y al entrar al mar encontrabas un caminito de piedras que ni el de baldosas de Dorothy, eso hacía que las entradas al mar fueran un tanto espectaculares y no por pibonazos bañándose (Pibonazos somos la rubia y yo, que conste) sino por un baile la mar de gracioso digno de cualquier tribu africana poco civilizada que nos marcamos al entrar al agua y cómo no, al salir. Esta danza se caracteriza por unos pequeños saltitos unidos a unos ay, ay, (de banda sonora) alternando la pata coja. Esto, claro está unido a  un uiissss provocado por el cambio de temperatura corporal debido a la sensación térmica del agua, quicir, que el agua estaba fría de cojones o dicho de otra forma, podríamos colgar albornoces mojaos. Vamos que era más espectáculo mirar que bañarte, lo cual explica que hubiera mucha gente en las toallas y menos en el mar.

El caso es que el último día de playa, había algo más de oleaje, esto complicaba las cosas, pero como nosotras no tenemos miedo ni a nadie ni a ná nos lanzamos al agua no sin antes deleitar al personal con nuestra espectacular danza.

La entrada fue buena, algún que otro suspirito por el agua fría y una vez dentro alguna que otra exhibición de miembros que pudorosamente debían mantenerse ocultos, pero que por nuestro jugueteo vieron la luz y a un par de viajeles que se bañaban más al fondo. Pero sin duda si la entrada fue buena, la salida, (como diría Barney) fue Legendaria.

La rubia y yo intentamos salir con el estilo grácil que nos caracteriza, eso si, yo decidí colocarme algo mejor el bañador por miedo a acabar más desnuda que el día que nací, la rubia como es rubia, no calló en eso. Comenzamos a salir, subiendo la pequeña elevación del mar justo a la salida donde estaban las piedracas, no nos dimos cuenta de que una ola de dimensiones dignas de hacer surf venía hacia nosotras (vale tan alta no era, pero sino, no tiene gracia) la ola llego en el momento en el que cambiábamos el peso de una pierna a otra para continuar a la pata coja y de un golpe nos tiró contra las piedras, la rubia quedó en pelotas y yo de rodillas, la siguiente ola me arrastró otra vez de modo que parecía que empezaba mi peregrinación de rodillas hacia Santiago, la situación me pareció tan absurda que empecé a reírme sin medida. Ella peleando contra el bikini y la marea y yo, arrodillada a sus pies descojonada, al segundo ella se unió a mi, y claro con esa flojera que da la risa, las olas cada vez más se apoderaban de nosotras llevándonos a cualquier lado y haciéndonos tragar más de lo que tragó Lewisnky cierta noche (en nuestro caso fue agua). La gente nos miraba asombrada, creo que algunos pensaban que éramos un número circense y otros debieron apostar a ver cual de las dos palmaba antes. Por suerte, conseguimos incorporarnos en un momento de ausencia de olas y tras recolocarnos sendas prendas de baño salimos de allí lo más dignas que pudimos.

Media hora después al hacer pis nos dimos cuenta de hasta donde habían llegado las dichosas piedrecitas.

lunes, 8 de agosto de 2011

Alguien pidió fotos de mis vacas hace algunos días, ahí van un par:

Ahora es cuando tenéis que decir lo morenísma que estoy :D

Pd. Como podéis ver la Rubia hace tiempo que  no es Rubia.

sábado, 6 de agosto de 2011

Va de cine

Va de cine, y es que me he dado cuenta que no hablo de cosas que me gustan, como el cine, la música o la literatura, de modo que voy a contaros algunas de aquellas películas que recuerdo y recordaré durante años. No voy a entrar en la sinopsis de la película, quien quiera saber de qué va, que la busque por internet, sólo os diré por qué las elijo.




 La princesa prometida (1987) es la primera película que vi en el cine, de ella tengo un grato recuerdo, de aquellas butacas amarillas y de como la imagen y el sonido me envolvían a mi y a toda la sala. Del magnífico Montoya y sus ansias de vengar la muerte de su padre. Es una película que no me canso de ver.






Otra que me marcó mucho fue Breaveheart (1995), aquel grito de "¡Puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán la libertad!!" retumbó en mi casa más de una vez, alzada por mi voz y la de mis hermanos, gran película que estremece hasta el final, con un final merecedor de lágrimas.





No supe de La lista de Schindler (1993) hasta el momento en el que alguien dio al Play del vídeo, en ese momento dejé de parpadear para sumirme en 195 minutos de una película en blanco y negro con un sólo toque de color que marca demasiado. Me angustió ver la película, imaginar esa situación que ahora se nos antoja tan sumamente lejana. No recuerdo con quién la vi, no recuerdo cuándo la vi, pero no olvido la película.


El lago azul (1980), nada que ver con la anterior película, ésta me parece realmente erótica, la primera vez que la vi (era adolescente) me llamó la atención la libertad con la que se trataba la desnudez, recordemos que soy de la generación de los rombos rojos en la parte superior de la película. Me resultaba atractivo, sensual y aventurero el vivir en una isla desierta con alguien que te atrae tanto como se atraen ambos protagonistas.




Toy story (1995) no puede faltar una película de dibujos, siempre me gustaron aquellas en las que había juguetes y esta está llena de juguetes, ¿qué niño no ha fantaseado con que sus juguetes cobren vida? Yo sí, y esta película al igual que las demás que la preceden me encanta.





Hay muchísimas películas más de las que hablaría, como El club de los poetas muertos, La boda de mi mejor amigo, En el nombre del padre, Up, El diario de Noa, Tomates verdes fritos, Verano en Luisiana, cada vez me salen más, así que por hoy lo dejo aquí.

¿Y tú? ¿Me recomiendas alguna?

viernes, 5 de agosto de 2011

Con los pies en la tierra.

Desde que nació todos le decían que era una cabeza loca y que debía poner los pies en la tierra.
Sus sueños siempre fueron distintos a los de los demás, sus ideas revolucionarías, sus risas más escandalosas, sus miradas más intensas, sus llantos más profundos, por ello todos cuantos estaban a su lado no paraban de repetirle una y otra vez que debía ser como los demás y madurar, debía centrarse y poner los pies sobre la tierra.

Cansada de oír siempre lo mismo una mañana decidió ocultar su forma de ser, más comedida, con respuestas más acordes a las ideas de los demás y con un comportamiento tal y como le requerían. Sólo había una cosa que a todos les llamaba la atención y es que cada tarde salía a pasear ella sola, nunca quería compañía. 

Lo que no sabían es que cada tarde terminaba tumbada en el césped, con los pies descalzos e intentando pisar el cielo.

Siempre le gustó más que la tierra.

Siempre he pensado que la esencia de la gente no cambia jamás.



Pd. Dí vacaciones a Gilito.

jueves, 4 de agosto de 2011

¿A dónde me he ido?

A dónde me he ido preguntan por ahí.

A Malgrat de Mar, Barcelona, aunque debo confesar que he visto poco más que el hotel, la playa, las tiendas de en frente y los garitos de abajo. Lo confieso, me he tocado la pepitilla  a dos manos. Me he dedicado a tomar el sol (dormirme en la tumbona, playa) y salir (de ahí que luego me quedara dormida por las esquinas).

Marché el sábado muyy pronto, recalco lo de pronto porque estaba muerta matá. El jueves me quedé a dormir en el campamento a modo de despedida, bueno, dormir es un decir, porque no dormí más que 20 minutos en toda la noche, y así, sin dormir trabajé el viernes  y quedé con unos amigos para despedirnos y cenar juntos, así que entre unas cosas y otras la rubia y yo nos fuimos a dormir a las 2 y poco y nos levantamos a las seis para coger el vuelo.

Ayer de coña vacilé a la rubia con contar nuestro viaje paso a paso, porque nos ha pasado alguna que otra cosa curiosa. No creo que lo haga porque soy una vaga :d pero os cuento al menos nuestra experiencia con el vuelo.
La rubia y yo llegamos con un par de horas de antelación o algo menos, facturamos y hala a ver tiendas hasta que saliera nuestro avión. Mi careto de varios días con pocas horas en el cuerpo pedía a gritos pasar por maquillaje y perfumería.
Por cierto, qué bueno es el maquillaje caro ¿no? Salí de allí monísima de la muerte, y debo decir que me eché un rimel vibrador, me quedé muerta cuando al girarlo para abrirlo aquello empieza a vibrar, no supe bien qué uso darle, ya me entendéis... o no, mejor no me entendáis.  El tema es que ahí estábamos las dos pavas enfrascadas (entre frascos de colonia) cuando me da por mirar el reloj y ver que en dos minutos cerraban el embarque, pero como somos rápidas cual gacela (o algo) nos dio tiempo a llegar, eso si, con la lengua fuera.

A la vuelta conscientes de nuestro problema con el maquillaje evitamos esas tiendas y lo cogimos bien, aunque al ir a entrar a mi amiga le pitó el arco y un par de maromos buenorros, le hicieron pasar un par de veces, yo insistí en su peligrosidad y en la necesidad de meterla en un cuarto y hacerle un estudio riguroso, pero descubrieron que pitaba por los pendientes, la maroma llevaba unos pendientes metálicos con forma de hoja y con su respectiva punta afilada, tras un buen rato mirando si eramos o no peligrosas y comprobar lo chungos que eran los pendientes (lo eran) el maromo mazado decidió dejarnos pasara siempre y cuando mi amiga juntara las manos y a modo de rezo prometiera que no iba a clavarle el pendiente al piloto en el ojo, cuello o cualquier lugar parecido, evidentemente accedimos no sin darle las gracias por aquellas ideas sobre la utilidad de los pendientes de la rubia.
Una vez en el avión, éste tuvo un retraso de cojones, digo cojones por no decir una hora y pico, en los que la rubia y yo sopesamos seriamente dar uso al pendiente. Desestimamos la idea, no por el manchurrón de sangre sino porque en los asientos de detrás vimos un par de maromos que nos agenciamos como novios (ellos no lo sabían) y con los que intercambiamos miraditas para amenizar la espera y el vuelo. Además teníamos un compañero de viaje graciosillo que nos reía todas las gracias y que nos amenizó el viaje poniéndonos en su portátil Torrente 4, la cual vimos poco más que los créditos.


En fin, el viaje ha dado para más, tal vez os cuente como casi perdimos la vida y yo la ropa en la playa...


Olvidé deciros que me iba, pero tiene solución, al menos os diré que ya he vuelto.

Me acompañan...