A ver qué encuentras...

jueves, 31 de marzo de 2011

Dedícame una canción

Ayer alguien me dedicó una canción, me dijo que le recordaba a "nosotros".
Aquella conversación me hizo reflexionar sobre si existe alguna canción que me identifique y que en caso de ser así, seguramente para cada persona ésta sea completamente distinta. Por ello, y a pesar de que apenas me conocéis os propongo que elijáis una canción que pueda recordaros a mi.

miércoles, 30 de marzo de 2011

5 de Septiembre

Podría decir que mi vida cambió aquel 5 de septiembre, pero creo que me equivocaría, aquél día solo dio fruto aquello que llevaba tiempo cultivando. Mi vida no cambió de un día para otro, cambió desde que era pequeña, desde que decidí dejar de escuchar a mis padres, a aquellos cuantos me querían.
 
A los 11 años empecé a fumar. Recuerdo mi primer cigarrillo, me sabía fatal, no entendía como podían desear el tabaco cuando dejaba tan mal cuerpo y sabor.
Meses después no entendía como no había empezado a fumar antes.
El primer cigarro me lo ofrecieron unos chicos mayores del barrio, yo jugaba con una amiga en un banco del parque y ellos, se acercaron a nosotras entre risas nos dijeron que si fumábamos, no quería, pero mi amiga dijo que sí, y yo por no sentirme menos la acompañe.

A los 14 años me fumé el primer porro. Llevaba años fumando y me dieron a probar algo nuevo, Sandra, una amiga se  bajó un porro liado que había encontrado en el cuarto de su hermano, nos lo fumamos a escondidas detrás del cubo de la basura. Aquel olor dulzón me hizo vivir una experiencia rara, sin darme cuenta me reía mucho más que antes, todo me parecía más divertido.

A los 15 cogí mi primera borrachera, aprovechamos que los padres se Sandra no estaban en casa y atacamos cual piratas el mueble bar. Bebimos hasta hartarnos, sin medida, mezclando sin criterio alguno. A la mañana siguiente me desperté mareada entre vómitos.
Una semana después nos compramos una botella de ginebra para las dos.

Nunca puse límites a mis deseos, y esto incluía beber, fumar y follar.
Muy joven empecé a acostarme con chicos, ellos pagaban los cigarros, los porros y las copas, el sexo me gustaba y más aún mientras consumía, me sentía más desinhibida.
A los 16 años me quedé embarazada y tras conseguir el dinero acostándome con un par de tíos, aborté.
 

A los 17 volví a quedarme embarazada. Ni si quiera recuerdo quién era el padre, o dónde lo hicimos o si me pagó por hacerlo. Por aquella época comencé a consumir cocaína, por lo que en aquellos momentos de euforia era capaz de todo. De todo.

Tras dar a luz a una niña, sana, por extraño que parezca, mis padres decidieron que yo no era un buen ejemplo para ella, y querían hacerse cargo de ella.
No quise, me negué, tuve una discusión con ellos demasiado fuerte, no estaba en mis cabales, podría argumentar que no era yo, pero sí lo era hacía años que esa era yo.

Golpee a mi madre sin medida con un sujetalibros, y tras aquello, robe todo cuanto pude, cogí a la niña y me marché de casa.
Me fui a vivir con un amigo, tenía los mismos hábitos que yo, por lo que nos pasamos el día de fiesta. Para cubrir mis adiciones y alimentar a mi hija me prostituía o robaba, según mi estado de ánimo.

El 5 de septiembre elegí robar. Iba colocada, borracha y llevaba días sin dormir. Entré en una tienda de barrio, no del mío, (esta vez) arramplé con lo que pude, comida, pañales, de todo. Mi intención era salir corriendo con la compra, pero no llegó a suceder. El dependiente se dio cuenta y me increpó para que abandonara esa idea, yo forcejeé intentando escaparme de sus manos, pues tras ver que continuaba en mis trece se abalanzó sobre mi para detenerme, cuanto más fuerte me agarraba más nerviosa me ponía, tanto que del bolso saqué un palillo chino que usaba las veces de pinza de pelo y se lo clavé donde pude, en un ojo. Él comenzó a gritar, insultarme y golpearme, yo no me pude escabullir y en cuanto acudió la gente a socorrerle me arrinconaron en un cuarto hasta la espera de la policía.

No era mi primer atraco, aquello me llevo a estar donde me encuentro, en la cárcel. No he vuelto a saber de mi hija, ni de mis padres, ni de aquellos que se proclamaban mis amigos, pero que tan sólo eran mis compañeros de vicios, cualesquiera que estos fueran.

martes, 29 de marzo de 2011

El gato ninja y el perro tristón.

¡¡¡Buenas pepinillos!!!

Vuelvo a vosotros alucinando pepinillos nuevamente, pero empezaré por el principio.

Ayer Comete-el-pollo, estaba realmente matada (anda que yo...) y decidió caer en coma profundo echarse un sueñecito (de casi tres horas) intenté despertarla de mil formas, caricias, susurros (vale, que estoy ronca, no podía hacerlo más alto) pequeños meneos, pero nada, la niña pasó de mi.

Esas tres horas se me hicieron tremendamente aburridas, dormí unos minutos (diez o quince), hice zapping en los mil canales del plus, hasta le dediqué un gran rato a ver el National Geographic.

En fin, pues estaba yo en ello, matando el rato, cuando me di cuenta de que el ninja-gato y perro-tristón no hacían mucho ruido. Miré y ambos estaban tumbados y acurrucados.


Minutos después empecé a oír al gato chupar algo, pensé que se estaba relamiendo pero cual fue mi sorpresa cuando le vi mamando de una tetilla del perro (si, es macho y tiene tetillas, a mi el dato me volvió loca, aunque creo que es algo normal o algo) en fin, que estaba ahí dale que te pego lamiendo y mamando, cuando de repente decidió pasar a otro lado (se ve que aquello eran preeliminares) porque empezó a lamer y a mamar donde no debía, o donde al menos jamás había visto a un gato hacer a un perro. Si, justo ahí.


Comencé a alucinar pepinillos y miré para comprobar que la niña dormía o no estaba muerta,  después me puse en pie e intenté espantar a ambos, pero nada, el perro fijó la mirada en mi y el gato no paraba de succionar, el sonidito ya lo imagináis, y con suerte hasta lo conocéis de cerca (guarretes), así que no pude hacer nada más que esperar, mientras uno me miraba y el otro chupaba con ansia (Diossss síiii es ajkerosooooooooooo) yo evidentemente evitaba mirarlos hasta que el perro lanzó un gemidito y se puso a temblar... aluciné pepinillos!!!
Al menos tuvo final feliz, el perro terminó dejándose caer relajadamente en la mantita y el gato acurrucado a su lado.

Después de un ratito, el perro se levantó y se fue al baño ¿A qué? ni puta idea, porque allí no tiene ni la comida ni la bebida, supongo que a por papel higiénico. El gato siguió tumbado un rato hasta que me miró e intento venir a mi regazo, evidentemente se quedó en eso, intento.

Vamos que si no tenía suficiente con los patos folladores y la manuela de Fernando ahora me toca ver a los feladores domésticos de cómete-el-pollo. En fin, traumático y para colmo siguen teniendo más actividad que yo!!.

lunes, 28 de marzo de 2011

Salamanca.

A lo mejor alguno/a se ha preguntado si sigo viva. Lo sigo, eso sí, afónica completamente pero viva.
Teníais razón he disfrutado muchísimo de Salamanca, y ya forma parte de esos viajes que recuerdas con completa añoranza.
Os contaría alguna historia pero no dejan de ser nuestras e íntimas, y cómo no sólo las he vivido yo...
Me reí muchísimo, no pensé en nada más que en divertirme, en mis amigas, hablamos poquísimo de las oposiciones  (yuhuuuuu), andamos, visitamos, nos hicimos mil y una foto, bebimos, (casi todo gratis), nos reímos, tonteamos, conocimos un montón de gente, nos enseñaron Salamanca, contamos chistes, vimos pelirrojos, encontré la rana, un cerdo, un mono decapitado, un astronauta y hasta una orquilla que tenía tirada por el suelo, canté por Camela (jurando y perjurando que clavaba la voz), por Sergio Dálma (esta sí que la clavo) y canté y bailé por la Carrá, nos empapamos, reímos, dormimos poco, contamos chistes, reímos.

Un finde completamente genial!!



Ah y  ¡También brindamos!

Pd. Cuando recupere la voz os cuento un chiste hablado.


jueves, 24 de marzo de 2011

Me voy!

¡Hola Pepinillos! ( a lo Anne Igartiburu) ¿ O tendría que decir Hola Pepinillos de Primavera? (lo dejo en el aire)

Me voy de fin de semana (aquí aplaudís, vitoreáis, gritáis ¡Guapa!, ¡ Tía buena!, ¡Quiero un hijo tuyo! y esas cosas) y creo que me vendrá de perlas, porque empiezo a mirar al mundo con recelo. Llevaba sin irme de finde... puf o más. El año pasado, lo hacíamos más, pero este, con las opos (Por cierto bi-polar si me lees, mucha suerte!!!) pues no salimos nada. Pero este, será nuestro finde.

Las cuatro Jinetas del Apocalipsis (que lo de supernenas queda un poco moñas), pensamos comernos (con o sin patatas) Salamanca, y es que por raro que parezca, ninguna conoce la cuidad.
Creo que me espera un buen finde, de risas y más risas, y seguramente de conversaciones a las tantas, trascendentales y cómo no, más de una conversación de "no sé que hacer con mi vida" y del tema que nos trae de cabeza "Opos". Aunque estoy pensando proponer hacer un bote y quien hable de opos paga, o money o con actos, pero paga. :P

Pensaba hacer una entrada sobre una rayada mental que me surgió ayer, pero lo dejo para más adelante, porque a medida que escribo me apetece hablaros de mis amigas, os hablaría de todas, pero por suerte, son unas cuantas, de modo que hablaré de las que rapto a Salamanca.


B. jajajjaja voy a usar la antigua técnica de nombrar tonadilleras sin decir nombres.  B es una tía estupenda, da todo cuanto tiene (bueno, debo decir que todas mis amigas son así). Es tierna y buena, al principio no tengo claro porque no teníamos demasiado trato, pero pasado un año descubrí un montón de cualidades (que no todas, tiene un montón) de golpe. Y todas me encantan. Me sigue todas las coñas y nunca dice que No a nada. Ah, le encanta jugar al baloncesto.


L es adorable, el propio dibujo lo deja claro, ¿no? además no para de comer (como bien puede verse) entre sus frases más repetidas está "Qué hambre tengo" pero la jodía no sé que hace con la comida porque más delgada no podría estar. Es de esas personas que tienen elegancia natural. Igual de buena y cariñosa que B.


Y por último, mi M. Es genial en sí misma, me paso mil horas con ella (ahora que tenemos que estudiar juntas, pasamos más aún). Es buena y cariñosa (son todas igual de buenas, tiernas, cariñosas) siempre está para lo que necesito y aun no pidiéndoselo, lo hace. Sabe cómo pienso sin yo decírselo. Está ahí siempre, me acompaña a donde sea a pesar de que no le apetezca o no le guste.  No había tenido una relación con una amiga tan íntima ( no nos tocamos, que conste) como con ella.

¡Y paro ya porque al final me pudo tirar horas hablando de ellas... y aún tengo la maleta sin hacer!

Por cierto, falta mi foto:

Jajaja sí, suelo tener más cara enfadá que otra cosa. Pero creo que es sólo en las fotos. 

Pd: Tóxica, ponte buena, que no me das nada de guerra con mails estando malita.

martes, 22 de marzo de 2011

¿Caballo o pony?

- Ana, dibújame un hada - le dijo ella poniendo ojitos a la vez que le acariciaba la cara.

- No, Ángela que tardo un montón, mejor una mariposa

- ¡No! - grita Carmen empujando a un par de compañeras más para hacerse hueco.

- Pero si os gustan las mariposas y así tardo poco, que sois un montón - dice Ana mientras echa un vistazo a las 15 niñas que tiene al rededor y a las que se empiezan a incorporar al grupito.

- Jo, mejor una princesa. - dice Irene.

- Na, venga, una mariposa y punto.

- Ana, hazme un caballo - grita entusiasmada una pequeña.

- Jajajaja ¿Un caballo? ¿Pero qué pensáis que soy? ¡¡No sé dibujar un caballo!!

-No te preocupes, si no sabes hacer un caballo haz un poni. - remata la pequeña Laura poniendo una cara que evidencia la obviedad de la resolución, todas asienten mostrando así que la idea de esta es realmente buena.

A medida que Ana dibujaba el "caballo" sonreía pensando que cualquier cosa con patas les habría parecido magnífico.

Sueños



Soñé que existía la justicia, 
que las sonrisas jamás eran tristes,
que por cada lágrima recibía una caricia, 
que el esfuerzo tenía recompensa, 
que cuando tropezaba me dabas la mano para no caer, 
soñé que no estaba sola. 

Soñé que no estaba soñando, pero sonó el despertador y sólo pude retrasarlo cinco minutos más. 

lunes, 21 de marzo de 2011

Estoy disgustada.

Vengo a hacer una reivindicación, un alegato final, a soltar una pataleta infantil, a quejarme, a gritar a los cuatro vientos, a manifestarme con pancartas kilométricas, a luchar hasta donde haga falta por mi ideal.

La primera vez que me lo comentaron pensé que era típico por su forma de ser, la segunda, me ha dado que pensar, pero la tercera me lo ha confirmado.

El problema soy YO. Sí, como lees, yo, Ana, Ana Pepinillo.


Unos días atrás en una de esas conversaciones banales salió el tema, no sabría reproducir la conversación. El caso es, que aquella persona me dijo que recibía proposiciones o emails subiditos desde que tenía blog. La idea me hizo gracia pero pensé que su forma de ser podría incluso llegar a provocarlo.

Hoy otra figura bloguera me ha preguntado si recibo mails de ese tipo (No, joder, qué asco de vida) he pensado, pero me he limitado a responder que no.

Vamos a ver chiquitos. ¿Por qué no os he enamorado? ¿Encandilado? ¿Atraído?
¡Joder que es un blog! Que podéis mandarme anónimos diciéndome lo muchísimo que os encanto. (Qué sé que es mentira, pero se me infla el ego más que las tetas de la Berrocal).
En serio, que ya he hecho más de un año y  no tengo ni detractores ni fans ni acosadores, ni anónimos, ni enamorados.¡Joder! ¡Qué estoy pasando sin pena ni gloria!

En serio, ¿No os doy pena? Me estoy planteando crearme un perfil falso y decirme cosas bonitas.
Coño que no pido tanto, un ¡Qué guapa eres!, ¡Quiero que seas la madre de mis hijos! Hasta permitiría un ¡Usaba tu flujo vaginal como enjuague bucal! (cosa que oí anoche y aluciné pepinillos) En fin, cualquier cosa, si necesitáis ideas, yo os doy unas cuantas.


Sé que el problema soy yo, que con algunas entradas pensáis que soy una sensiblera, una moñas y con otras más basta que las bragas de esparto, más loca que la Pitonisa Lola y más desequilibrada que la familia Pajares al completo. Admito que os estoy volviendo loca con tantas versiones de mí misma (soy así, qué le vamos a hacer) pero no tenéis que enamoraros de todas. Hombre, un esfuerzo por vuestra parte.

Lo dicho,  que miraré mi correo los próximos días a ver si mis quejas-amenazas-pataletas surten efecto. 

viernes, 18 de marzo de 2011

Zapatos rojos.


El día había resultado ser más duro de lo previsto. Cansado y aturdido después del repetido "Vuelva usted mañana" que tan bien criticó Larra, decidió dejarse caer en su viejo sofá portando entre las manos aquel cómic que tanto le gustaba. Era capaz de pasar horas apreciando las líneas, los colores y las inusuales formas de las ilustraciones.
Después de un rato, imposible de especificar, sonó el timbre. Dejó el cómic a un lado y se levantó a abrir la puerta.

- Vaya, qué sorpresa - exclamó al verla.

- Tenía ganas de verte. - respondió ella.

- Yo también. 

- ¿Sabes? - comenzó a decir ella...

- No - se apresuró a contestar él, como siempre hacía cuando ella comenzaba así las frases.

- ¿Recuerdas lo que me dijiste de las baldosas de tu piso?- preguntó ella tímidamente.

- Que te besaría en todas y cada una de ellas - contestó él con su sonrisa picarona, aquella que había intentado practicar desde que supo que a ella le encantaba.

- Pues... - se levantó un poco los pantalones dejando a la vista unos zapatos rojos con grandes hebillas mientras le devolvía la pícara sonrisa.

La observó unos segundos sin saber bien que decir, fue ella quien volvió a hablar.

- ¿Recuerdas el cuento de El mago de Oz?


- Claro, de Frank Baum - dijo él sonriente - Pero...


- He encontrado un lugar con más baldosas que tu piso,  Oz - le tendió la mano y él la tocó con suavidad - ¿Me acompañas? - le pidió ella a la vez que golpeaba sus tacones tres veces.



Él avanzó un par de pasos hasta colocarse frente a ella, sostuvo su mirada unos segundos mientras ella notaba cómo su pulso aceleraba, sus mejillas se sonrojaban y todo su cuerpo entraba en calor, después él elevó la mano que tenía libre hasta su rostro y lo acarició con mimo, con deseo y con firme dulzura, ella desvió la mirada y él con un mínimo roce en la barbilla provocó que volviese a mirarle.

- Siempre. - contestó finalmente él, recorriendo los escasos centímetros que les separaban  rozando sus labios con los de ella.

jueves, 17 de marzo de 2011

Hermanos

Leyendo la entrada de hoy de Rombo me ha venido a la mente un vídeo que vi hace unos cuantos días.
No hace mucho os dejé una entrada con un vídeo hecho por niños con discapacidad, motórica, intelectual, etc, jugando al escondite.
Esa misma Asociación, ADIS Vega Baja tiene otro vídeo a mi juicio la mar de interesante. En él se nos muestra un niño con discapacidad y su hermana y como ambos se sienten ante la presencia del otro. Los dos quieren tener su espacio en el cual ser importantes o requerir atenciones, la hermana le echa en cara los momentos que no ha podido disfrutar de sus padres por que éstos estaban cuidando de él. 


A veces no nos damos cuenta de que realmente todos son niños, y que no debemos olvidar que ambos merecen mimos y atenciones. Es muy difícil no llenar de obligaciones la mochila del hermano que no tiene discapacidad, pero debe intentarse hacerlo, o al menos estar al tanto de si esas obligaciones repercuten en el niño. 


No sé si encontraréis similitud entre la entrada de Rombo y el vídeo que os muestro, yo, la he encontrado...


miércoles, 16 de marzo de 2011

Geiperman

Hay días en los que alucino pepinillos más que otros. Hace una semana fue uno de esos días.

Estaba yo, seriecita y formal (a veces me sale, eh) dando mi clase de extraescolar, estando mis churumbeles alumnos por una vez sentados y tranquilos (generalmente creo que se meten chutes de tiza, porque es lo único que da explicación a su estado de ánimo), cuando de repente empieza a sonar el timbre del colegio con insistencia (que no es una amiga suya, juas qué malo) en fin, que estaba sonando sin parar, una y otra vez, y otra. 
Pasaron así un par de minutos hasta que decidí ir a abrir yo, por si mi coordinadora estaba ocupada. Cuando llegué a la puerta me la encontré desesperada, unos niños poseídos por el demonio (cuyos padres estaban al lado) no paraban de aporrear el timbre y pese a que ella les decía que lo dejasen, ellos seguían. 

La fachada principal del edificio tiene en la mitad superior una cristalera interrumpida tan solo por un par de columnas de ladrillo (no sé si os hacéis una idea). Mi coordinadora y yo nos quedamos allí, de pie (intentando disuadirles con nuestra presencia y mirada asesina que desde fuera no se apreciaba) mientras debatíamos formas originales para matarlos echarlos, cuando apareció el jefe de estudios. 

El jefe de estudios, al cual pienso llamar Geiperman, es un ser muy muy extraño. No debe de tener más de 35 años, (no está mal físicamente) es muy inquieto, y guay. No sé si alguna vez os habéis cruzado con una persona "guay" son esas tan enérgicas que siempre te dicen lo que les encantaría ayudarte, que siempre están pendiente de todo, abrirte las puerta, darte los buenos días, y a las que el "por favor" y el "gracias" les sale en cada frase (aunque no toque). Además a mi hace tiempo que me viene dando miedo, desde que le pillé cantando a grito pelado una canción de los Mojinos Escocidos "..Nos gusta que nos espachurren las almorranas!"

Bueno pues en ese debate nos encontrábamos cuando Geiperman apareció de la nada (es un don que tiene él) con su energía desbordante y un " Buenas tardes, chicas. No os preocupéis, yo lo soluciono" muy solemne. Entonces, sacó su capa y se colocó los calzoncillos sobre los vaqueros... 

Cuando me quise dar cuenta Geiperman estaba agazapado (en la parte inferior de la fachada hay ladrillo y no se ve) evitando que los niños le vieran.

- ¿Siguen ahí? - me giré al oír su voz algo rara y le vi de esa guisa. No puede evitar reírme.

- Si.

- Muy bien, llegaré hasta la puerta sin que me vean - y así es como comenzó a andar en cuclillas, os juro que si en ese momento se saca un carboncillo y se pinta las marcas bajo los ojos y se arrastra por el suelo apoyando sólo los codos el efecto habría sido el mismo. Realmente las pasé putas para no reírme.


Al llegar a la columna se puso de pie y miró a un y otro lado en busca del enemigo de los niños, después retomó su camino. Cuando llegó a la última columna se puso en pie de nuevo, pero esta vez intentando mimetizarse con la columna, pues pegó todo su cuerpo a ella.

 - Shhh Chicas - Las chicas estaban descojonadísimas intentando no mirarle - ¿Siguen ahí? - Me encantaría poneros la entonación, para que os hagáis una idea era como en las pelis de guerra, con esa emoción y tensión que provocan una voz más profunda a pesar de los susurros.

- Si, siguen ahí - era evidente, el timbre no dejaba de sonar.

En ese momento y sin previo aviso Geiperman echó a correr al grito de  ¡Mios!, mi coordi y yo nos miramos perplejas. No sé que nos hizo alucinar más pepinillos si el grito o su forma de correr o el hecho de que al llegar a la puerta, la falta de coordinación en nuestra guerrilla (teníamos que haber ideado un plan) hizo que la puerta de fuera estuviera cerrada. Nos dimos toda la prisa que pudimos en abrirla por miedo a que Geiperman saltara la valla, cavara un túnel, lanzara una granada, tirara su cinturón a un avión que pasaba por allí para colgarse y llegar al otro lado o algo por el estilo. 

Finalmente Geiperman volvió al centro acompañado por uno de los niños y su madre, ambos cabizbajos. 

En fin, esta tarde veré a Geirperman de nuevo. A ver con qué nos sorprende!


martes, 15 de marzo de 2011

ActivoMan

Un día tendré que comentaros todos los nuevos rincones (blogs) que estoy conociendo últimamente y que me tienen enamorada. Pero no será hoy. Sólo voy a hablar de uno. El de Olivier.
Llegó aquí como un torbellino, alegre, pelota (si no lo digo reviento y luego es un coñazo ponerse a limpiar todo) e ingenioso.
Estamos trabajando un plan para conquistar el mundo y unos cuantos corazones, pero mientras tanto, nos dedicamos a leer comics. Esta entrada será para continuar el suyo. (Que aquí os copio)

Se llama Tendernesswoman y es la nueva superheroina de la Marvel. Ha sido creada, dibujada y coloreada por la ilustradora (ahora tambien guionista) Gherkin Bittersweet. De momento va sola por el mundo, pero parece ser k, en proximas entregas, se le unira un superheroe gay (todavia por definir). 


Tendernesswoman tiene un movimiento de cadera k paraliza a todo akel k este a diez metros de su mirada. Y si la cosa se pone fea, y el movimiento es mas brusco, genera un miniterremoto k desestabiliza hasta un tanke. Tendernesswoman no es dulce ni tierna, aunk sus grandes ojos te hagan creer lo contrario... es la superheroina mas dura de toda la factoria Marvel y no se enamora de cualkiera. Por eso, son muchos los k la persiguen y ninguno la consigue. No te pierdas sus aventuras, a la venta el quince de cada mes.  ;-)



Bueno, pues me alegra comunicaros que ya está a la venta la segunda entrega:

Como bien se adelantaba en el anterior volumen, Tendernesswoman  tiene un nuevo acompañante. Este superheroe es poco común, estamos acostumbrados a un héroe que pasea sus músculos apretado en unas más que ceñidas mallas (que tampoco dejan demasiado a la imaginación), pues bien, nuestro héroe es más normal de lo que nos podamos imaginar y a la vez más superhéroe que nadie.


Es valiente, nunca tiene miedo a nada y cuando lo tiene tan solo sonríe, usando así su capacidad de persuasión ante el mal inminente.
Como todos los superhéroes tiene un pasado oscuro (tal vez un cuarto oscuro en su caso) pero una vida feliz, cuantos le quieren saben su secreto y se sienten realmente orgullosos de él, principalmente su padre, el cual se lo culta intentando así que los malvados villanos no encuentren en él su punto débil.
Pasea por la ciudad vestido como todos los demás y con unas espléndidas gafas de sol. Tras ellas esconde unos preciosos y letales ojos.
Muchos subestiman su poder, pero esos ojos son realmente poderosos. Con ellos hipnotiza al contrario, consiguiendo que se enamore locamente de él. Lo que viene después no puedo contarlo aquí que hay menores... aunque tal vez, su nombre os de una pequeña idea. ActivoMan.

¿Qué nos deparará la próxima entrega? Tendremos que esperar al 15 de Abril...

lunes, 14 de marzo de 2011

Despedida de Daniela

Lo justo es confesaros que no lo escribí ahora sino hace un año (creo recordar) es uno de esos relatos que rescato porque en su momento creo recordar que tenía un par de seguidores y no creo que lo hayais leído. 
Pobre Pablo, ¿verdad? ayer lo hablaba con alguien, ¿sabéis qué? a veces no le dedicamos suficiente tiempo a pensar en los demás. Por ello os dejo la despedida de Daniela. 
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No pudo dormir en toda la noche, sabiendo que él estaba a su lado. 
No paraba de darle vueltas, ¿Cómo se lo podría decir? 
Cuando él se levantó Daniela cerró los ojos, esperó que no se diese cuenta de que estaba despierta.
Cuando oyó la puerta cerrarse rompió a llorar, llevaba horas queriendo hacerlo, pero evidentemente delante de él, no podía.

Sentada en la cama barajó una y otra vez como decirle a Pablo que lo suyo había terminado. Cómo decirle que no le amaba, llevaba meses así, sintiendo lo mismo.
¿Cómo no podía amar a Pablo? Él lo tenía todo. Y hasta no hacía mucho ese TODO era lo que ella necesitaba. Pero llevaba meses no siendo suficiente.

En un principio comenzó a molestarle cosas de él, actitudes, cosas cotidianas que antes adoraba. No soportaba que le besara, que le tocara. Poco a poco, volvió a dejarle pero no sentía nada cuando ocurría. Ella le quería, era algo que sin duda, tenía claro. Daría la vida por él si fuese necesario. Pero no sentía más, no sentía amor ni pasión.

Los meses pasaron y un día sin motivo alguno, sin discusión, sin tristeza, un día más, un conoció a un chico en una cafetería. No era llamativamente guapo ni realmente feo, era normal, su físico no le llamo la atención. Él comenzó una absurda conversación, que ella, siguió por educación. 
Horas después estaban en un hotel. Desinhibidos, ella disfrutó como hacia meses que no lo hacia. Se sintió libre. 
No volvió a saber más de aquel chico. No hacía falta. Aunque aquel chico lo desconocía ya había cumplido su labor. Había demostrado a Daniela que no podía seguir con Pablo.

Después de un par de horas sentada en la cama, salió, se duchó y fue a la compra, como cada mañana. Volvió y cocino, lo hizo durante horas. Pablo no sabía cocinar, y los siguientes días no querría ver a mucha gente.

Fue al escritorio, sacó un folio. ¿Cómo decírselo? Empezó un par de veces pero en cuanto releía lo que escribía imaginaba a Pablo, roto de dolor. Finalmente escribió:

Pablo hace tiempo que no estamos bien, ambos lo sabemos. Ya no siento lo mismo que antes, hace un par de semanas conocí a un chico, hablamos toda la tarde en una cafetería y finalmente, fuimos a un hotel. El final lo imaginarás. No me voy con él, no me voy por él. Lo hago por nosotros, precisamente porque ya, no somos nosotros. Sé que me odiarás, pero es mejor así.

Te quiero.

Dejó la carta sobre la mesa y fue a su cuarto, quedaban un par de horas para la vuelta de Pablo y no quería cruzarse con él, de hacerlo, Pablo le pediría explicaciones que Daniela no sabría darle y lo que menos quería era hacerle daño, más de lo que iba a hacerle.

Absorta en sus pensamientos casi tenía la maleta terminada cuando oyó un susurro:

- ¡Te pillé!

La cara de Daniela palideció, ¿Qué hacia él aquí? Respiro profundamente y lentamente intentando controlar todo su cuerpo se giro hacia él, el cual, desnudo junto a la entrada del cuarto la miró con cara de sorpresa mientras lentamente le dijo:

- ¿Te vas? ¿Ha ocurrido algo?

- Si, me marcho – dijo ella intentando controlar su voz.

- Pero, ¿Por qué? ¿A dónde?

- Pablo es mejor así, te he dejado una carta sobre la mesa, en ella te explico todo – a medida que decía la frase su corazón se sentía más aprisionado, pensando solo como se podría sentir el al leerla.

- Pero ¿de que coño me estas hablando Daniela? ¿Una carta? ¿Para qué quiero una puta carta?- su tono fue aumentando a cada pregunta, para terminar gritando - ¿Qué coño pasa aquí?

- Pablo, me marcho, no podemos estar juntos. Te he engañado con otro – ¡Mierda! Se gritó a si misma, nunca había sabido controlarse en situaciones de estrés y ahora la había cagado, le había hecho más daño del debido.

- ¡Serás puta! ¡Te vas con otro!

- ¡No, no me voy con otro! – Daniela también empezó a gritar los nervios de haber metido la pata, la cara de odio de él hizo que no pudiese controlarse.- Si quieres saber más, lee la carta. Me espera un taxi.

Daniela cogió la maleta con paso firme. Salió apresurada de casa mientras agradecía que él no lo impidiera, decidió no mirar atrás.
Una vez abajo no le esperaba nadie. Caminó mientras sus piernas se tambaleaban, la firmeza que había forzado minutos antes, ahora había desaparecido por completo, en unos cuantos pasos llegó hasta la parada de autobús más cercana. Mientras sus ojos se inundaban de lágrimas y su corazón se empequeñecía recordando una y otra voz la expresión de dolor de Pablo.

No era justo, Pablo no se merecía aquello. Él le había amado, respetado, cuidado durante años ¿Y ahora ella le abandonaba con la nevera llena de tuppers? ¿Cómo podía ser tan Zorra?.

Controló el impulso de soltar la maleta y correar a abrazarle, pedirle perdón y quedarse a su lado para que él fuese feliz.

En ese momento oyó una voz:

- Señorita, ¿sube o no? - Daniela, aturdida miró al conductor.

- Sí, disculpe – consiguió articular.


Estuvo allí sentada dentro del autobús horas, que ella pensó fueron minutos, en los cuales solo podía recordar aquella conversación con Pablo. Llegadas las 12 el conductor le dijo que se dirigía a la cochera, que debía bajarse.

Así hizo y cogió un taxi para terminar en una vieja pensión.
Pasó la noche pensando en lo ocurrido en si debería volver para estar con el, por él. En lo egoísta que había sido. Tal vez no existiese pasión entre ellos, tal vez no fuese lo mismo, pero ¿A caso no le quería? ¿No deseaba su felicidad?

Descolgó el teléfono con intención de llamarle, de pedirle perdón y de volver a su lado. Lentamente colgó el teléfono. No era justo para ninguno de los dos.

Se recostó sobre la cama y cerró los ojos a sabiendas de que no dormiría, pero al menos así estos dejarían de dolerle. ¿Qué iba a ser de su vida?

sábado, 12 de marzo de 2011

Despedida de Pablo


Pablo ajusto el retrovisor para poder verse mejor. Miro su reflejo, en tan solo una noche, parecía haber envejecido 10 años, ¿Cómo era aquello posible?, terminó desviando la mirada al reloj. Era la hora. 

Salió del coche y con paso decidido se dirigió a la puerta, de reojo atisbó que sus ropas estaban arrugadas. Volvió a esquivar la mirada, aquel era el menor de sus problemas.
Entro como cada mañana al trabajo, pasó la tarjeta por el lector. Llegó a su pequeño habitáculo, no tendría más de metro y medio cuadrado, con separadores que permitían ver lo que hacia el compañero con tan solo ponerse de pie.
Se desplomó en la silla, incorporándose un minuto después justo cuando vio a Luis acercarse. 
-¿Qué pasa macho?, anoche fiesta eh, cabrón. 


- Bueno…- Fue todo lo que alcanzó a decir Pablo.

- ¡Qué cabrón, si ni te has cambiado de ropa! – Se carcajeó Luis mientras continuaba el camino hacia su habitáculo.


Pablo volvió a dejar caer su peso sobre el respaldo de su silla.
¿Qué más daba como fuese vestido? ¿Qué más daba todo? Si su mundo había cambiado. Se inclinó hacia delante, apoyo los codos en la mesa y hundió la cabeza entre sus manos, dejándose llevar por el recuerdo de la noche anterior.

Pablo había llegado a casa un poco antes de lo previsto. Sonriente como un niño travieso entro en casa sin hacer ruido, había decidido aprovechar aquellas horas de más para juguetear con Daniela sobre las sábanas. Pasó por el salón sin ver la carta. Encaminó el pasillo despojándose de la ropa. Llegó al umbral de la puerta desnudo y entro mientras susurraba ¡Te pille!, ella se giró lentamente, en ese momento Pablo pudo ver lo que Daniela hacia, ¡la maleta!, el parpadeo un par de veces, después lentamente pregunto:

- ¿Te vas?¿ha ocurrido algo?


- Si, me marcho.

-  Pero, ¿Por qué? ¿a dónde?

- Pablo es mejor así, te he dejado una carta sobre la mesa, en ella te explico todo.

- Pero ¿de que coño me estas hablando Daniela? ¿una carta? ¿para qué quiero una puta carta?- su tono fue aumentando a cada pregunta, para terminar gritando - ¿Qué coño pasa aquí?

- Pablo, me marcho, no podemos estar juntos. Te he engañado con otro.

- ¡Serás puta! ¡Te vas con otro!

- ¡No, no me voy con otro! – Daniela también empezó a gritar.- Si quieres saber más, lee la carta. Me espera un taxi.

Pablo quiso gritar, dar una patada, tirarle de la maleta, interponerse en su camino, insultarla, pero no pudo, simplemente se quedo ahí, de pie, desnudo, mientras veía como ella salía de su cuarto, su casa y su vida en un mismo momento.

Ahí comenzó la noche para Pablo. Un rato después, no fue capaz de acertar cuanto tiempo había pasado, comenzó a sentir frío. Se miro, saliendo de su ensimismamiento, recordó que estaba desnudo y recogió toda su ropa camino del salón, una vez allí, volvió a vestirse. En ese momento, vio la carta. 

Cogió el sobre, escrito a mano, ponía Daniela. Apartó una silla y se sentó. Después abrió el sobre.


Pablo hace tiempo que no estamos bien, ambos lo sabemos. Ya no siento lo mismo que antes, hace un par de semanas conocí a un chico, hablamos toda la tarde en una cafetería y finalmente, fuimos a un hotel. El final lo imaginarás. No me voy con él, no me voy por él. Lo hago por nosotros, precisamente porque ya, no somos nosotros. Sé que me odiarás, pero es mejor así.

Te quiero.


Pablo rompió la carta, mientras maldecía una y otra vez haberla conocido. ¿Y ahora? ¿Qué iba a hacer?


Sin saber bien porque salió a la calle, necesitaba respirar, no ver todo lo que le recordaba a Daniela, necesitaba pensar.


Al principio de la noche, pensó que era una zorra, que no le merecía, ni siquiera servía para follar bien, era una puta.
A medida que pasaban las horas empezó a cambiar de idea, paso de odiarla a echarla de menos sin darse cuenta. Recordó como se habían conocido, la cara de ella cuando le pidió irse a vivir juntos, lo guapa que estaba cuando dormía, lo suave que era su piel, mil y un momento juntos. Y lloró, lloró como un niño. Avergonzado, entro en su coche, para que nadie pudiera verle. Terminó durmiéndose, y bueno, ahora, estaba aquí.

Ahora no sabía que pensar de todo. Descolgó el teléfono, con intención de llamarla y volvió a colgarlo.
La culpa había sido suya, se dijo a sí mismo. Suya por haberle dado todo, por no haber sabido racionar su amor. Por habérselo dado todo sin pedirle ella nada, y sin esperar el tampoco nada. Por haberle puesto las cosas fáciles, ella claro, se había cansado. Y se había lanzado en brazos de otro. Aquel último pensamiento le destrozó, haciendo añicos aun más su corazón. ¿Qué iba a hacer? Aun la amaba. Se frotó la barba mientras cerró los ojos intentando pensar como cambiar su vida.

jueves, 10 de marzo de 2011

Sopa de Letras


Porque en la VIDA, cada uno es LIBRE de ESCOGER cómo ver el MUNDO.




YO, te dejo mi sopa de letras, de TI depende encontrar las palabras que más te GUSTEN


Pd. Aún estoy pensando que hacer con mis Superpoderes.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Testigos de Jehová

Aquí estoy de nuevo, en mi faceta macarra que tanto le gusta a Oli, he decidido hacer el post en lo que el tinte hace su trabajo, ahí, jugando al ras, sin miedo. Que puede que me pase dos minutos, pues me paso. Porque yo, soy así, una loca que no ve el miedo nunca. Viviendo al límite.

No tengo mucho que contaros, ayer ya eché los restos en los 20 comentarios que me auto-escribí a mi misma (que triste soy) pero no hay cosa que me guste a mi que discutir o picarme.
Lo único interesante que me ha ocurrido hoy ha sido el cruzarme con unas testigos de Jehová, nunca entenderé su cometido.


Yo soy atea y no voy puerta por puerta convenciendo a la gente de mis creencias y diciendo a todo el mundo cómo debe de pensar.
Hacía años que no me cruzaba con ellos, la última vez vinieron a mi casa y tras 30 minutos de charleta creo que terminé aburriéndoles con mis respuestas y mi imperturbable creencia de que Dios, no existe.

La amable señora de hoy me ha parado ofreciéndome una revista. Le he dicho que no era creyente y ella (como siempre) me ha intentado llevar a su terreno:

- Lo siento, pero no soy creyente (sonrisa, y eso que desde lo de mi amigo autobusero, sonreír a desconocidos me cuesta)


- Y entonces, ¿Cómo se creó el mundo? ¿De la nada?


- No, a través de la evolución. 

- Pero ¿Crees en algo que no ves? - aquí me he acojonado pensando que no fuera a ser que ella viera a Dios y por ello creyera en él. He sopesado salir corriendo, pero con este cuerpo que "Su Dios" me ha dado no soy capaz de correr demasiado.


- No, pero aunque así fuera, usted también cree sin ver. En eso reside la Fe, ¿verdad? - Me ha odiado, se lo he visto en la cara. ¡Minipunto para Ana! han gritado mis hemoglobinas (aquellas que salían en "Erase una vez"). Tras unos segundos me ha cambiado de tema hablándome de que la revista también trataba el tema de la ciencia, al momento ha contraatacado.

- ¿Y tú en qué crees?- me pregunta

- En las personas.- Muerta la he dejado, vamos que la mujer de llevar el abanico metido en el pecho lo habría sacado tras el sofoco.

- Pero las personas no son buenas.


- Jajajajaja Hombre no sé si está bien que diga eso una cristiana, debería tener un poco más de fe en la bondad de la gente.


(silencio)
(silencio)
(grillo cantando)
(silencio)
(y yo, sigo con mi estúpida sonrisa)


- Bueno guapa, ¿te dejo esto por si quieres leerlo?.- Seré un poco buena.


- Claro, me encantará leerlo. - Tras nuestro intercambio de sonrisas nos hemos despedido deseándonos un buen día.

Y hasta aquí lo más importante del día, bueno y que he ido al Inem y no había cola :P (suertuda yo)
_____________________________

Haciendo uso de mis pos-it mentales:

1. No llevar aros grandes de Choni al colegio (si, he dicho Choni, si, os lo tengo prohibido porque mi abuela se llamaba así, pero joe, me pegáis todo)

2. En acaso de olvidar el punto 1 y si un niño te dice, " Profe llevas los pendientes de los piratas" No contestar nunca, "es que soy pirata". De lo contrario.

3. Mantener la sonrisa mientras 30 niños te gritan señalándote "Pirata, Pirata"

(Al menos no les ha dado por el... Dí casa....Mañana te casas!!! )

Pd. Y me han sobrado dos minutos de tinte... :P
PD. Otro día os cuento otro encontronazo con mis queridos amigos los Testigos de Jehová

martes, 8 de marzo de 2011

Día Internacional de la Mujer ( Trabajadora)

Supongo que hoy toca felicitarnos a todas por el Día de la Mujer (Trabajadora) lo pongo entre paréntesis porque en algunos sitios me ha sorprendido no encontrar trabajadora y ya dudo un poco. No sé si es que se queda en Día Internacional de la Mujer para acortar o porque con el paro que hay si es trabajadora deberían hacerle la Ola y un mes entero, no sólo un día.


A pesar de ello, no tengo ninguna intención de felicitaros, ni quiero felicitaciones, evidentemente.
Es uno de esos Días Internacionales de los que no estoy de acuerdo (generalmente no suelo estar de acuerdo en muchos, pero en este, menos aún)

El simple hecho de que exista una Día de la Mujer y no del Hombre me parece bastante discriminatorio.
Si lo que buscamos es igualdad no entiendo que no se promueva, existen muchas cosas, asociaciones y ventajas exclusivas para mujeres ¿Eso no es discriminatorio? Porque a mí, me lo parece.

No es que sea machista (que si lo pensáis, me importa un comino, si, hoy vengo macarra) pero tampoco feminista. Soy consciente de que desde siempre a las mujeres les ha costado conseguir un lugar en el mundo laboral (y otros ámbitos) equiparable al del hombre, pero también de que actualmente este abismo no es tal, tan solo una pequeña zanja que con carrerilla se puede saltar.

Aún existen empresarios cerrados de mente que creen que las mujeres valen menos. Sí, pero también existen cerrados de mente que creen que los gordos también valen menos, o las personas con baja estatura, o las personas con algún tipo de discapacidad, o los jóvenes, o los mayores, u hombres, etc. Siempre existen idiotas que infravaloran a los demás.

Evidentemente hay mujeres muy válidas, pero igual que los hombres, cada cual con sus propias características. A veces oigo que deberían poner a mujeres en cargos importantes, ¿Por que? es igual que decir que dichos cargos deberían ser ocupados por  hombres, a mi juicio deberían ser directivos aquellos que fueran más competentes en su trabajo independientemente de lo que tengan entre las piernas.

En fin, que tras esta charlita (es mi blog y a veces me puedo permitir el lujo de hablar de lo que quiera) espero que tengáis todos y todas un feliz día, trabajéis o no.

domingo, 6 de marzo de 2011

Hace tiempo que te debía una entrada, tú me has dedicado muchas.

Te la dedico porque quiero, porque te casas y no podré ir a tu boda, porque estás ahí siempre y porque molas. (Aunque reciba collejas por decirlo).


Te conocí por casualidad en un chat, (no de los que frecuenta mi autobusero) apenas recuerdo cómo te conocí, o de qué hablábamos, solo sé que nuestro sentido del humor es parecido y que me reía y río contigo muchísimo.
Al poco de conocernos decidimos hacernos con el mundo, poco a poco y con buena letra, conquistar todo el mundo empezando por ese chat, no lo conseguimos y poco a poco nos pasamos a la blogosfera, y aquí, amiguita, creo que algo sí hemos conseguido, al menos conocernos más.

Te tengo más que calada, ya sé como piensas sobre muchas cosas, lo buena que eres y empática, cuánto das por quién más quieres y que tienes las cosas bien claras. Hasta sé que diría tu abuela de la mitad de las cosas que hablamos, jajajajajjajaja fijo que si nos lee, nos excomulga!!!

No te he ido a conocer por vergüenza, tú me has invitado varias veces y sé que si te llamo y te digo dame una cama, si hace falta me das la tuya (eso sí, sacándome a tu cari de ella antes) pero como yo soy así de tímida, (mira Nacho lleva unos cuantos muchos años esperando a que vaya a verle) no creo que vaya si no vienes tu antes.


Siempre dices que tienes un blog gracias a mi, tonterías, tal vez por leerme te diste cuenta de que tú podrías hacerlo mejor, por que lo haces. Yo cuento chorradas más o menos banales, tú abres tu corazón en prácticamente cada entrada. Con algunas me has sonrojado, me has hecho reír o me has dejado con la lagrimilla ahí, incluso con algunas me he sentido un poco voayer leyendo cosas tan íntimas.

En resumen, que estoy deseando que nos vayamos de mojitos con unas gafas enoormes y dos maromos abanicándonos (ya que nos ponemos a pedir) o de vinitos en badajó.

Un enoorme besazo. No cambies nunca Sandra

sábado, 5 de marzo de 2011

Andrés

Os aviso Pepinillos de que lo que voy a hacer no es más que repostear, pero es que esta historia, os va a encantar


Ser pequeño es una putada, porque siempre pillas, y más si eres el pequeño de una familia numerosa, sino, que se lo digan a “El enano” la de collejas que habrá pillao, la de veces que habrá oído: Tú calla que eres un enano, o Ve tú, que eres el enano.

Pero ser el pequeño tiene sus cosas buenas eh, siempre hemos dicho que si hay fuego en casa y tenemos que salvar a uno, será a él, o si nos quieren matar a todos y dejan libre a uno, él; o si alguien quiere tocarle, por él... MATAMOS MA-TA-MOS. Que si alguien tiene que hacerle algo, ya estamos nosotros. (Somos así de posesivos)

Además a “El enano” le hemos criado entre todos, de modo que el chico nos ha salido bastante bien. Le hemos enseñado a escribir, a leer (algo, no todo), palabrotas, a pegarse, todo. Para ello pasábamos muchas horas juntos.

Fruto de esas horas surgió Andrés.
Un día mi hermana (La despistá) y yo nos inventamos que teníamos un hermano nuevo, Andrés. Por aquel entonces no recuerdo bien nuestras edades, asique pongamos que “El enano” tendría unos… 5 años cuando empezamos, yo, 7 más.

Nuestro hermano Andrés siempre ha tenido 24 años (creo que ahora también), era militar, en concreto, marine de ahí que nunca estuviera en casa (coartada) y vivía en EEUU, por ello cuando desembarcaba no le veíamos, y Madrid no tiene mar… (Si, éramos la leche) encontramos una foto dedicada (aun no sabemos ni quien es) por mi casa y decidimos que ésa sería su madre, casada con mi padre antes de que mi padre lo hiciera con mi madre (de segundas nupcias) Tampoco la conocíamos porque vivía también en EEUU. 
He de decir que así contado todo rápido parece que lo inventamos en la misma tarde, pero no, poco a poco, día a día urdíamos el plan, lo peor es que era en directo, sin premeditación una decía algo y la otra lo corroboraba y si añadía algo...

Se lo tuvimos que contar a mi hermano (el otro) para que entrara también en las conversaciones, eran algo típico, los cuatro pululando por el salón y uno decía “¿Sabéis algo de Andrés?” a lo que cualquiera, sin haberlo hablado contestaba “Sí, llamo cuando estábamos en el cole (o algún sitio) que está bien, que muchos besos a todos, que se lo pasa genial… (Y ahí nos dejábamos llevar por la emoción del momento)” esto, claro está no lo hacíamos cada día, solo cuando a alguno se le ocurría, estuvimos con ello, varios años, unos 5. 
Un día, notamos que tenía dudas, mejoramos el plan, un amigo de mi hermana (uf ella ya estaba en la universidad, se lleva 10 años con “El enano”) llamo a casa varias veces, para los distintos cumpleaños (son algunos seguidos, diciembre, enero y enero). Llegó incluso a hablar con él.

Ammmm ¡¡¡olvidé decirlo!!! Teníamos una foto de Andrés, (de pequeña vivía en Cádiz, y un vecino era marino, en la foto sale un chiquillo joven, con traje de marino y abrazado a mi hermano (el otro))

Pero como mentir tantos años es difícil, creció y empezó a darse cuenta de que algo fallaba, se le ocurrió preguntar a mis padres… alguna vez mis padres nos habían oído y pensaban que no eran más que un juego, pero aquella tarde El enano ya era bastante más mayorcito y mi madre se quedó sorprendida cuando éste le contó todo lo que sabía de Andrés, mi madre enfadadísima le contó la verdad y nos castigaron a los otros tres. (Jodido enano rencoroso)

Aun hoy, cuando hacemos la carta de los Reyes Magos (porque sí, la hacemos todos, otro día os lo cuento) dejamos un hueco para Andrés, y de vez en cuando hacemos mención a él en momentos importantes o familiares. 

Desde aquí un beso enoorme Andrés.

viernes, 4 de marzo de 2011

Peripecias en el bus.

Con mi legaña a cuestas, mis cascos cayéndose de las orejas y una coleta mal hecha he subido al autobús, tras la típica (por desgracia) carrerita mañanera (da igual a qué hora me levante que siempre me toca correr).
Llevo cogiendo el autobús... (bus para los amigos) unos 12 años y en todo este tiempo no había hablado nunca con ningún conductor, al menos no más allá de las preguntas pertinentes (¿Mañana tenéis horario de festivo? ¿Puedo subir con maletas?, ¿Te importa tirar de freno de mano y que todos esos pseudoborrachos o borrachos psicológicos del fondo vuelvan andando a casa?, ya sabéis, las típicas)

Desde hace unas semanas cuatro conductores han decidido ser mis amigos (más o menos en el mismo día lo decidieron) cosa que la verdad, me chocó bastante. Pero como una es educada, sonríe y contesta a lo que le dicen.

Uno de ellos, el que me lleva a trabajar cada mañana y me trae, es quién más colega mío quiere ser, me tiene controlados todos mis horarios, los días que voy, los que vuelvo y si un día falto me lo recuerda cual novio enamorado.

- Ayer no viniste.


- Um si, tenía médico. (Sonrisa)


- Ah, bueno pero luego sí que te vuelves conmigo ¿no?


- Si (sonrisa)

Yo, que soy amante de cascos, libro y en su defecto mirar por la ventanilla, me veo en un momento algo forzado para mi porque no sé si sentarme o seguir ahí de pie, generalmente me siento con algún chascarrillo.

Los conductores son simpatiquillos, me han hablado de todo, de cómo cocinar gallina en pepitoria (sí, yo también aluciné pepinillos) de la Espe y lo mal que hace su trabajo, del sueño, tiempo que hace, etc. Me han preguntado por mi estado laboral, (creo que verme coger tanto el autobús les hace pensar que me dedico a tráfico de drogas en bus o algo) del campo, de sus mujeres, de política, de religión, etc. Pero el tema de hoy, se ha llevado la palma.

Aquí mi amigo mañanero, en el momento de bajarme me ha soltado una gracieta para hablar un poco, lo típico, venga que es viernes, bua como nieva:

- ¿Te veo luego? - me pregunta el considerado.

- Si, hoy vuelvo a casa.


- Vale pues no tardes eh


- No tardes tú que yo siempre te espero en la parada y te veo ir y venir. (Sonrisa)


- Pues súbete en esta (son dos o tres paradas antes de acabar el recorrido).

- No, que lo hice una vez y como acabáis pronto me tocó bajarme y esperar otra vez a que empezara el trayecto. 


- No tonta, conmigo no te bajas, te quedas haciendo tiempo. 



Y como hoy nevaba pues me he ido con él, me he subido en la parada y tras dejar a todo el mundo nos hemos ido a un sitio más apartado a esperar esos 10 minutos hasta que le tocara volver a salir. Momento en el que la conversación se ha puesto rara del todo, hablábamos de la crisis, los trabajos, dineros y ocio...

- Pues con lo que yo gano, poco me puedo permitir salir.


- Pues si no sales al final internet.


- Ya aunque prefiero quedar si puedo, aunque sea para estar en una casa. (sonrisa)


- Yo tengo un chat de esos raros - cabe decir que el hombre será más o menos como mi padre- no sé como se llaman...

- ¿Facebook?


- No, no, chats. Me metí el otro día con el nick de mi mujer, y ella sentada a mi lado, qué gente más rara entra, (ahí es cuando pienso,... ¿rara como tú?) empezó una chica a decirme que era bi de esas, y que si queria conocerme y que le pusiera la cam, le dije a mi mujer que se pusiera ella, para que se creyera que sí era una chica y joder, que le vi todo!!! en pelota picada!!! empezó a decirme que si era una morbosilla que si le gustaba .... (dejo de oír para oírme a mí misma gritar" Ana la última vez que te vienes con este hombre a su descanso") ... total que la tía quería que se despelotara mi mujer ... (Por Dios, de esta salgo insomne de por vida)

- Hay cada cosa... na mejor el facebook que ahí estás con quien sí te conoces- intento interrumpir yo. Se acaba el descanso y empieza a arrancar de nuevo.

- Si , si, pajilleros, todos ahí haciéndose pajas ( Tierra, tragáme y por lo que más quieras, no me escupas, me replanteo la posibilidad de hacerme sumamente cristiana a cambio de que el hombre abandone esa conversación)

- Si, mejor no entrar en esos sitios... (Dios Ana, piensa, piensa, cambia de tema, finje tu muerte, sal corriendo y grita fuegooo, di que has olvidado algo, intenta que tu móvil suene por si mismo)


- Y hay uno, que está todo el rato diciendo polla, que si mi polla es grande, que si está dura... - cada vez baja más la voz porque hay gente subiendo al autobús, cosa que agradezco porque cuando lo hace no le oigo absolutamente nada.

- Si, fatal está el tema, yo lo veo con los niños del cole que tienen internet y libertad para hacer lo que quieran - intento meter otro frente en la conversación, no cuela.

- Pero es que la gente se pone ahí en pelotas eh, nada más que para enseñarte todo, y hacerse pajas (¿Vale tío, que he captado la idea, y tú no deberías dejar de entrar en esos sitios?)

- Si, uy mira una señora, para a ver si le da tiempo  a subir - la ayudo a subir y retomo la conversación por donde me da la real gana- ¿bueno entonces libras este fin de semana?


Un par de preguntas más por el estilo y he conseguido que dejara de hablarme de los chats. Eso sí, se ha despedido diciéndome que no me pillara un buen pedo este finde, que cuidaito con el alcohol (hay que ver estos padres modernos)

En fin, que tengo suerte, la semana que viene está de turno de tarde. Me tocará verle menos días. 



Me acompañan...