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lunes, 25 de julio de 2011

Cita de domingo

Domingo, una cita. La palabra “cita” retumbaba con eco en mi cabeza. Puf, ¿Qué hacía yo en una cita? No, no lo es, me intentaba calmar a mi misma. Pero si no lo era, ¿Por qué había elegido cuidadosamente mi ropa, maquillaje, etc? No, no era una cita, concluí con un pequeño susurro, mientras me colocaba por enésima vez la camiseta y llamaba al timbre.

Nunca había estado allí, habíamos hablado durante horas, días y meses, habíamos dado más de un paseo, tomado alguna caña, charlado de cine, él un apasionado del cine, del buen cine, yo ni tan siquiera sé distinguir el bueno del malo, como con todo, me muevo por impulsos y clasifico el cine en bueno o malo en función de lo que influya en mi. El cine, pienso, es el causante de que esté aquí, de esta no-cita.

Escucho unos pasos aproximándose a la puerta y segundos después sus ojos se posan sobre los míos y me devuelve la sonrisa.

-          Pasa – me invita mientras que con un gesto de caballerosidad me recoge de las manos la bolsa que llevo con el avituallamiento

-          Bonita casa
  
-          Bueno, aún tengo mucho que hacer en ella – comenta desde la cocina.

Ambos nos reunimos en el salón, a pesar de ser una no-cita, me siento nerviosa, e insegura, evito imaginar una y otra vez lo que pensará él.

Por suerte, mi acompañante es mucho más tranquilo y dirige la situación con una amena conversación, un par de bromas, unos guiños y un ligero roce de manos algo torpe. Me muestra su videoteca y me ofrece ver la que yo decida. Paseo mis dedos con mimo de un título a otro, buscando la película perfecta, aquella que quiera ver con él. Aquella que me recordará esa tarde cuando vuelva a verla, aquella que yo no haya visto antes. Mis ojos se fijan sobre un título. Sopeso elegir esa, pues es romántica y tal vez no sea una buena opción para una primera cita. ¿Cita? No, es una tarde de cine entre amigos, me decido y le muestro la carátula


-          ¿Qué te parece? No la he visto y me apetece.

-          Desayuno con diamantes, creo que te gustará.

Le paso el dvd y me dirijo a la cocina a servir un par de bebidas mientras él pone la película. Para cuando vuelvo él ya está sentado y me limito a sentarme en el otro extremo del sofá, por costumbre supongo. Él se acomoda quedando a escasos centímetros de mí, y yo a medida que transcurre la película me permito el lujo de acercarme a él hasta terminar hombro con hombro, de modo que cuando hablamos nuestras caras se muestran muy próximas.
Vuelvo a sentirme nerviosa, mi pulso se acelera y estoy casi segura de que él se da cuenta, hace rato que no escucho la película, tan sólo intento oír sus pensamientos. Tímidamente rozamos nuestras manos, aludiendo a cualquier excusa absurda, yo intento calmarme retomando el hilo de la película.

Minutos después los actores se encuentran bajo la lluvia y tras el alegato final de ella, ambos terminan por besarse, en ese instante él se gira hacia mi y con una sonrisa pícara me dice:


-          
     - Si llevabas rato esperando a si habría o no beso, ya sabes la respuesta.

      -   En realidad aún estoy esperándolo. – dejo escapar esta idea de mi cabeza, intento cerrar los labios para aprisionarla pero no soy capaz, la he soltado.

 Le he permitido ver como pienso, yo, aquella que oculta sus sentimientos a todos, quien se proclama autosuficiente y madura como para no necesitar a nadie a su lado. Él me mira, ya no sonríe, su mirada me penetra tanto que dispara mis latidos, noto como el calor se apodera de mis mejillas, separo ligeramente los labios inhalando tanto aire como puedo. Él se aproxima cada vez más, su mirada me seduce, mientras sus manos comienzan a acariciarme el brazo, sé que será inminente y estas décimas de segundo consiguen acelerarme más aún el corazón, Era una cita, susurro de forma inaudible. No hay espacio entre él y yo, sus labios comienzan a rozarme, y yo inconscientemente cierro los ojos,  a lo lejos oigo un sonido conocido, poco a poco su intensidad aumenta, hasta que éste me obliga a abrir los ojos.
Alargo la mano y de un manotazo más fuerte de lo normal apago el maldito despertador.
Otra vez Lunes.

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Pd. aunque no tenga nada que ver con el relato, le agradezco a Jana el premio que me ha dado en su blog. http://desdeminiebla.blogspot.com un beso salá. 

19 comentarios:

  1. Con lo emocionada que me tenías ya... era como si me lo fueran a dar a mí. ¡Maldito lunes, maldito despertador! Pero ¿y esos dulces momentos hasta llegar ahí, qué me cuentas? A lo mejor si te llega a besar se pierde la magia, consuélate, guapa.
    Y gracias por lo de salá.
    Besitos.

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  2. Qué bonito cuando esperas ese ansiado beso. Me pasó en una ocasión y, por suerte, no sonó ningún despertador, porque no estaba soñando.

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  3. Joooooooo, eto no se hace... que yo pensaba que era algo que te había pasado este finde, ejjejejejejejejee.
    Bueno, aunque sea un relato o un sueño, es precioso!!!!!!! Muy bonito, guapa

    Besotes

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  4. yo también he picado joer! me ha gustado, sí señora, un relato muy... cinematográfico.

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  5. Sé de buena tinta que esa cita existió en la realidad y que acabó de una manera más... divertida que el viejo truco de decir que era un sueño. Ana Pepinillo no engañes a tus lectores y descubre la loba que llevas dentro.
    Pitt el loco.

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  6. ¡Jo! yo que estaba toda entusiasmada... ¡maldito despertador!

    Besitos

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  7. Pues que chasco despertarse justo en ese momento. El despertador merece toda una condena por fastidiar semejante momento.

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  8. Ya me parecía demasiado idílico ese diálogo y ponerse a ver "Desayuno con Diamantes" Demasiado idílico para ser verdad. Me encanta esa peli.

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  9. Oli :D

    Ani, sin él no trabajaríamos, tan malo no es :D

    Jana, tienes razón nunca se sabe que pasaría si en una situación así te besan. Besos

    Sandri, la realidad siempre supera la ficción ¿no?

    Sra. T. jajajaja no!! Es un relato, jo, a partir de ahora tendré que poner como título RELATO :d gracias. Besos.

    Raúl, jajaj que fácil es timaros! Gracias.

    Pitt, jajaja la loba? Qué va! si soy una corderita! Yo, en esa situación ni habría contestado a lo del beso, como mucho un, era de esperar. Besos loco!

    Elysa, jaja cosas que pasan.

    Nerea, es un relato, pobre despertador, yo que lo usé de recurso fácil.

    Utopia, yo he visto desayuno con diamantes, si sirve…

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  10. Vaya mujer, yo pensando que habías tenido una velada de lo más agradable... pché!! xD

    Hala, a seguir intentándolo! jaja

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  11. Jajajajaj que tio! na, no lo intento, que lo intenten otros.

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  12. Ja, sabía desde el principio que era un sueño. ¿Te invita a su casa y te pone Desayuno con diamantes? Venga ya, los hombres no hacemos eso, los hombres vamos a saco desde el primer momento.

    Un filete empanao.

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  13. Yeah, me ha molado mucho. y uma gran peli para soñar...

    me mola tu blog.
    A. Sandler
    http://toscanablues.blogspot.com/

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  14. Jajaja cuqui, ummm diré que llegué a ver la peli en casa de un chico una vez, pero hace tanto que ni me acuerdo bien.
    Pescaito frito.

    Sandler, muchas gracias, sé bienvenido y pasa cuando desees. besos.

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  15. Que sepas, pepinillos, que me acabo de comprar, y digo:comprar, esa peli. Cuando quieras, estás invitada, prometo no besarte, pero sobre meterte mano, no puedo prometerte nada....

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  16. Como cantó Aute, "Porque toda la vida es cine, y los sueños, cine son..." Ya sabes lo que decía A. Hepburn en esa peli: "nada malo puede suceder en Tiffany's". Besos, pepinisha!

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  17. Joder, qué putada...! xDDD

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