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miércoles, 13 de abril de 2011

Metro

Un amigo y yo, hicimos una apuesta. Gané yo, jajaja siempre lo hago. (No te lo dije para que fueras capaz de apostar) Si él perdía, debía hacer un relato, del tirón, sin pensarlo demasiado y sin releer (detalle importante porque él dedica bastante tiempo a perfeccionar lo que escribe). Además debían salir tres elementos. El metro, él y yo, la relación existente entre ambos era cosa suya.

Él no está a gusto con el resultado, a mí, me encanta. ¿Y a ti?


Siempre me sorprende el sonido del metro a su llegada. Nadie salvo yo parece reparar en él; para la multitud que se agolpa impaciente en el andén es el mismo aullido casi imperceptible a fuerza de costumbre de cada día. A mí me trae a la memoria el recuerdo de viejas películas, de horas de arrobamiento ante la luz de la pantalla, de viajes sin desplazamientos y de experiencia tan vívida como los reales... Pero hay algo más. Creo que ya he estado aquí antes, tal vez muchas veces, aunque no puedo recordarlo con seguridad. Me siento confuso: no tengo claro dónde voy, no sé exactamente qué hago aquí. El metro me parece extraño y familiar al tiempo; me doy cuenta de que faltan ciertos detalles, de que las puertas, los asientos, las barras del vagón que ahora se halla detenido frente a mí carecen de concreción. También la gente parece difusa; instintivamente me llevo las manos a la cara y compruebo que las gafas están en su sitio, lo que no cambia el hecho de que la masa me parezca más un borrón de colores y formas que un grupo de personas de carne y hueso. Salvo ella. A ella la percibo clara, completa, bien definida y estructurada en todos sus detalles. Es morena y me sonríe con risa tan franca que me hace sonreír a mí también. Sus ojos castaños me miran como si me conocieran desde siempre. Tal vez sea cierto.  Con gesto cariñoso me invita a acompañarla en el trayecto. Está sentada frente a mí, rodeada  de la muchedumbre que abarrota el vagón, sin embargo el asiento junto a ella se encuentra libre. Cuando me siento a su lado no sé porqué no me sorprende que conozca  mi nombre.  Me llama Pedro, aunque adivino en sus palabras el amago de llamarme Pedrito. Su voz tiene un algo indefinible que me seduce, me embelesa y hace que un cosquilleo agradable me recorra la nuca. Me siento bien a su lado, pese a mi confusión y mi desconcierto. Mientras el vagón se pone de nuevo en marcha ella me habla de nuestras citas y se ríe de mi torpeza y de mis olvidos. Dice que no me preocupe, que paso por esta fase de desorientación cada vez que nos vemos. Cada vez que nos vemos…  Nos hemos visto ya antes muchas veces. Apoya su cabeza sobre mi pecho con familiaridad y me cuenta los hechos de nuestro primer encuentro. Me cuenta como nos conocimos por casualidad en el metro, hace ya muchos años, en mi última tarde en la ciudad. Como las circunstancias se fueron aliando para impedirnos volver a vernos y como la distancia fue levantando un muro entre nosotros que amenazaba con separarnos para siempre. Fue ella la que lo propuso. Cada semana. Aquí, en el mismo sitio en el que nos conocimos, entre las palabras de un relato. Los dos juntos de nuevo, aunque sea sólo por una cuantas líneas. La estrecho con fuerza entre mis brazos y le beso en la frente y después en los labios. No sé si soy yo o es ella quien escribe estas palabras, no sé quien cuenta nuestro encuentro de hoy, pero no me cabe duda de que siento el roce de sus labios en todo mi ser, de que el calor de su cuerpo  es también el calor del mío. Nos miramos arrobados y permanecemos así durante muchas paradas más. Como siempre le prometo no ser tan torpe la próxima vez…
Fdo. Anónimo 
(Por cierto no es el mismo que escribió el Lazarillo de Tormes)

Y como me dijisteis casi todos que hipócritas no sois, reclamo a vuestra sinceridad. 

21 comentarios:

  1. Bonito relato... Por cierto, casi todos los relatos firmados como "anónimo" son bonitos...Que curioso.
    Beso Ana.

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  2. Sabía yo que era bonito. Ummm a ver si algún día soy capaz de firmar uno como anónimo :P Besos.

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  3. pero el anónimo no... Puedes darle tu opinión sobre como escribe.

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  4. A mi me ha gustado mucho. ¿Nos apostamos algo??

    Un beso.

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  5. que bonitooooo... a excepción del beso y el arrobados por muchas estaciones, a mí una vez en el siglo pasado me pasó algo parecido: mucha gente, un asiento vacío, una forma y voy yo y me siento a su lado... y resulta que quien estaba sentado a mi lado era uno de aquellos vetustos revisores... y no, no me pidió un beso, me pidió el ticket, mecagüentoloquesemeneaaaaa

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  6. pues a mi me ha encantado...(sinceramente)... y sobre todo teniendo en cuenta que tuvo que escribirlo del tirón...!!

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  7. Pues a mi me parece muy bonito, aunque he leido algunos relatos similares. Lo del beso, si, algo visto tambien, pero es el toque necesario. Lo mas orignal me parece lo de que ella propusiera encontrarse alli, donde se conocieron. Eso es lo mas romantico y bonito de todo.

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  8. yo nunca he sido hipócrita, y puedo decirte que me ha gustado mucho (jijiji)
    Que pena....me recuerda a una canción de La oreja de Van Gogh que sacaron en este último disco en memoria al 11-m....así que para ser sincera, no me ha terminado de encandilar.
    Espera, si esto era sinceridad, lo del principio qué era????ya me he liado!!!!!!

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  9. Sí es por ser sinceros, supongo que sus razones tendrá el anónimo para no estar agusto con los resultados... No sé, me pregunto cómo lo hubiera hecho yo de tener que enfrentarme al reto. Supongo que habría llenado el metro de zombies y que al final de la linea los protagonistas encontrarían un códice milenario que les revelaría la verdad sobre todas las cosas. O algo así. Menos mal que yo nunca apuesto...

    Un filete empanao.

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  10. Muy romántico, Sr. Anónimo. Daría para una peli de ésas que llaman "comedias románticas", sólo que le falta la parte cómica para ser comedia.
    Lamento no poder seguir, pero se me van a pasar los macarrones. Ja ja ja

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  11. Pues a mi también me gusta, a ver si le dices que lo haga más seguido. Sería algo así como el Free Jazz pero con letras ;)

    Besos enormes

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  12. está visto que en el metro pasan cosas,por lo menos sospechosas.jajaja muy bonito

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  13. PREEECIOSO! jaja una vez más me encanta tu blog
    Tu amigo Tomatito

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  14. Jajajaja JL, eres un marujo. Te advierto que SIEMPRE gano las apuestas, así que tú mismo. Bss

    Chisme, con lo que te gusta a ti el metro, sabía que te tenía ganado. Pocos revisores he visto yo en mi vida. Bss

    Bienvenida soltera, (por cierto eché un vistacillo rápido en tu blog y me gustó, volveré a pasar) jajajaja más que del tirón (que creo que era así) lo que yo quería era que no revisara lo escrito.

    Nerea, me gusta que seas tan sincera, espero que lo seas también con mis relatos. Besos!!!

    Maripi!! Coño mari, que la de la oreja de van gogh da mal rollito. Besos tontina.

    Jine, si tú dices eso, lo será. Jajaja Un besoooo que fue domingo ya.

    Alan lo de filete empanao… me ha matao. Lo de los zombies molan pero si tengo que salir que menos que sea una zombie vampira. (para ser más inmortable).

    Sky, no te contesto en tu blog porque eres un quejica. Lo de los macarrones era cierto, se me pasaron!!!. Un beso a regañadientes.

    Dani, se lo propondré aunque me ha salido de un quejica… Besos gigantes (serán más grandes?)

    Marujil, Gracias (de su parte)

    Maruja, uee comentando y todo, qué grande eres!!!. Si, yo desde el día que vi a un hombre meándose encima…

    TOMatitooooo :P qué grande eres. te dedico la próxima, lo prometo.

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  15. esta bien y la sensación que tus ojos lo miran diferente, aysss "le amour"

    saludos

    http://dalecalor.blogspot.com

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  16. Cómo me gustan las historias de los metros. La primera que leí había nacido de esa cabecita tuya. Lo que no acabo de entender es esa amnesia temporal.
    Debería el anónimo escribir más frecuentemente, no crees?

    Un beso, reina.

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  17. Ana, permíteme un consejo para que no se te pasen los macarrones: échales más agua. Ja ja ja.

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  18. Dale calor jajajjaja el amor de quién? :P

    Sandra, los metros siempre dan mucho juego. Ais esta cabecita mía,... qué mal está!! Bueno tendré que hacer más apuestas con el anónimo, fijo que siempre pierde. Besos enana.

    Sky, jajajajja ajqueroso, estaban malísimos luegos, pero nadie tuvo narices a quejarse.

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