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miércoles, 30 de marzo de 2011

5 de Septiembre

Podría decir que mi vida cambió aquel 5 de septiembre, pero creo que me equivocaría, aquél día solo dio fruto aquello que llevaba tiempo cultivando. Mi vida no cambió de un día para otro, cambió desde que era pequeña, desde que decidí dejar de escuchar a mis padres, a aquellos cuantos me querían.
 
A los 11 años empecé a fumar. Recuerdo mi primer cigarrillo, me sabía fatal, no entendía como podían desear el tabaco cuando dejaba tan mal cuerpo y sabor.
Meses después no entendía como no había empezado a fumar antes.
El primer cigarro me lo ofrecieron unos chicos mayores del barrio, yo jugaba con una amiga en un banco del parque y ellos, se acercaron a nosotras entre risas nos dijeron que si fumábamos, no quería, pero mi amiga dijo que sí, y yo por no sentirme menos la acompañe.

A los 14 años me fumé el primer porro. Llevaba años fumando y me dieron a probar algo nuevo, Sandra, una amiga se  bajó un porro liado que había encontrado en el cuarto de su hermano, nos lo fumamos a escondidas detrás del cubo de la basura. Aquel olor dulzón me hizo vivir una experiencia rara, sin darme cuenta me reía mucho más que antes, todo me parecía más divertido.

A los 15 cogí mi primera borrachera, aprovechamos que los padres se Sandra no estaban en casa y atacamos cual piratas el mueble bar. Bebimos hasta hartarnos, sin medida, mezclando sin criterio alguno. A la mañana siguiente me desperté mareada entre vómitos.
Una semana después nos compramos una botella de ginebra para las dos.

Nunca puse límites a mis deseos, y esto incluía beber, fumar y follar.
Muy joven empecé a acostarme con chicos, ellos pagaban los cigarros, los porros y las copas, el sexo me gustaba y más aún mientras consumía, me sentía más desinhibida.
A los 16 años me quedé embarazada y tras conseguir el dinero acostándome con un par de tíos, aborté.
 

A los 17 volví a quedarme embarazada. Ni si quiera recuerdo quién era el padre, o dónde lo hicimos o si me pagó por hacerlo. Por aquella época comencé a consumir cocaína, por lo que en aquellos momentos de euforia era capaz de todo. De todo.

Tras dar a luz a una niña, sana, por extraño que parezca, mis padres decidieron que yo no era un buen ejemplo para ella, y querían hacerse cargo de ella.
No quise, me negué, tuve una discusión con ellos demasiado fuerte, no estaba en mis cabales, podría argumentar que no era yo, pero sí lo era hacía años que esa era yo.

Golpee a mi madre sin medida con un sujetalibros, y tras aquello, robe todo cuanto pude, cogí a la niña y me marché de casa.
Me fui a vivir con un amigo, tenía los mismos hábitos que yo, por lo que nos pasamos el día de fiesta. Para cubrir mis adiciones y alimentar a mi hija me prostituía o robaba, según mi estado de ánimo.

El 5 de septiembre elegí robar. Iba colocada, borracha y llevaba días sin dormir. Entré en una tienda de barrio, no del mío, (esta vez) arramplé con lo que pude, comida, pañales, de todo. Mi intención era salir corriendo con la compra, pero no llegó a suceder. El dependiente se dio cuenta y me increpó para que abandonara esa idea, yo forcejeé intentando escaparme de sus manos, pues tras ver que continuaba en mis trece se abalanzó sobre mi para detenerme, cuanto más fuerte me agarraba más nerviosa me ponía, tanto que del bolso saqué un palillo chino que usaba las veces de pinza de pelo y se lo clavé donde pude, en un ojo. Él comenzó a gritar, insultarme y golpearme, yo no me pude escabullir y en cuanto acudió la gente a socorrerle me arrinconaron en un cuarto hasta la espera de la policía.

No era mi primer atraco, aquello me llevo a estar donde me encuentro, en la cárcel. No he vuelto a saber de mi hija, ni de mis padres, ni de aquellos que se proclamaban mis amigos, pero que tan sólo eran mis compañeros de vicios, cualesquiera que estos fueran.

18 comentarios:

  1. Bueno ahora que lo he leído entero sé que es un relato, pero al principio pensé que era autobiográfico.
    La protagonista podría ser cualquiera de nosotras, es muy fácil caer en el consumo de alcohol en exceso, drogas... pues nos ayudan a ver el mundo que nos rodea de otro color, lo difícil es darse cuenta de que tenemos un problema y buscarle una solución.
    Besitos

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  2. Un relato muy real. No se si conoces a esa persona o te has basado en alguien pero esta muy bien contado.

    Cualquier adicción provoca esa desconexión con la realidad y se llega a hacer cualquier cosa para mantener el consumo. Nunca he caído en seguir las modas del tabaco, el alcohol ni las drogas pero mucha gente joven lo hace como una forma de integrarse con el grupo y parecer mas cool.

    Un beso

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  3. Esto es para leer y no decir nada...

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  4. Yo también me he quedado de piedra al principio. Te felicito, Ana, me habías llegado a convencer de que eras tú la que lo contaba en primera persona.
    Muy buen relato y muy real, por desgracia.
    Uff, se me ha quedado un cuerpo...

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  5. Uis Nuria, no,no ni autobiográfico ni conozco a nadie en esa situación. Hay quién no se da cuenta hasta que es tarde. bss

    Jl Gracias, no conozco a nadie, de hecho no sé si realmente alguien se puede sentir así o simplemente es cómo lo puede imaginar quién no lo ha vivido. No sé si me he explicado. Yo tampoco fumo, ni me drogo y alcohol tomo puntualmente en alguna fiesta o algo así, pero tienes razón mucha gente comienza en estas adicciones por aparentar… besos.

    Jo, Rombo. ¿ni un beso?

    Skywalker, anda que no atino contigo… tendré que hacer una introducción en todas las entradas para que sepas de que va a ir y decidas si leer o no…
    Mis relatos en primera persona Nunca son autobiográficos. Besitos y anima el cuerpo…perdóname!!

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  6. de piedra. Estoy con Rombo, nada que decir. Un beso (chincha, Rombo!)

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  7. Jajajajajjajajaj Maripili, algo es algo... el beso siempre se agradece.

    Por cierto, escribí en letrinas:
    http://letrinaheridos.blogspot.com/2011/03/marga.html

    Es un reposteado de aquí.

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  8. Vaya dramón!!! Avisa mujer, q pasar de la juerga en Charrolandia a estas historias no es algo apto para corazones sensibles... :D

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  9. No siempre es así...
    A veces, cambian su vida.

    Todo es posible.

    (Muá)

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  10. wow! cuando he leido lo de alos 11 años empece a fumar he pensado: uy como yo! pero luego he seguido leyendo y ya no compartía la historia con esta señorita. xDxD madre mía! la verdad es que estas cosas pasan cada día y hay un monton de gente así. afortunadamente tambien hay gente que asienta la cabeza y que tarde o temprano comienza a hacer una vida normal con la gente que de verdad les quiere.

    besotes! y si, puedes llamarme Julia! jajaja!

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  11. Ostia (sin "h", ya sabes). Yo si conozco a alguien asi...
    ;-)

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  12. Yo he seguido los consejos de todos mis mayores, y lo sigo haciendo, los de mis padres, que tienen 90 años, así que voy al centro de jubilados a divertirme, juego a la petanca, no viajo, como sin sal... Nunca he fumado, ni bebido alcohol, ni he follado (¡qué rubor!), ni he atracado bancos, ni probado la cocaína, ni el fino La Ina... No sé si viviré más que otras personas con mi abstinencia pero ¡ostias! lo largo que se me está haciendo.

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  13. Es el triple de intenso que una canción de Sabina. Guau! Pero por desgracia creo que hay en nuestro país bastante gente que se encuentra en situaciones similares, no sé si por tener muchas amigas Sandra rodeándolos o porque simplemente la vida se ceba con ellos.
    Me ha gustado mucho. Te sigo.

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  14. A JL quiero decirle que yo conocí a un tipo que cuando empezó a fumar ni siquiera sabía lo que era ser más "cool". Vamos que no veo a tantos obreros de la construcción con el cigarro en la boca para parecer cool, dicho de otra manera.
    Querida Ana no sé si leíste las entrada "Permisividad" del 20 de febrero en nuestro blog pero seguro que la identificas con este relato.
    Besazo.

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  15. Me he quedado muda.
    Pero un relato brutal.
    Mil besos

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  16. Rific, jajaj queda claro que cuando digo que soy veleta no miento, eh.

    Pavonchi, me alegro de saber que vives (no te dejas ver nunca) está claro que todo es posible, si se quiere. Muaks

    Julia (qué a gusto, por cierto, me encanta ese nombre) ya te vale… 11 años!!!, cierto somos libres de elegir y muchísima gente elige el “buen” camino.

    Olivier, jajaja con H, siempre con H. muaksss

    Pitt, jajajajjaja ¿y a ti qué te contesto? Ah, no leí la entrada pero iré!!

    Silasparedeshablasen, jajajajajaja lo de “el triple de intenso que una canción de Sabina” no me lo había dicho nadie. Bienvenido.

    Luna, un montón de besos, y jo… espero que muda por poco tiempo.

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  17. Vaya vida. Por un momento yo tambien pense que era autobiográfico. Bueno, soy nueva por tu blog xD. Me ire pasando, besos.

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  18. Soy de las que no ha pensado que fuera autobiografico, crei que era un relato desde el principio... un magnifico y aterrador relato que, tristemente, es la vida real para muchos.

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¿Qué pasa con tu rollo?

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