A ver qué encuentras...

domingo, 19 de diciembre de 2010

La noche más larga y tensa.

Hay muchos temas de los que podría tratar, de un artículo que leí ayer sobre la ortografía (estoy en contra de esos cambios) de una frase que leí sobre la amistad (también estoy en contra) pero sería ponerme algo intensa y la verdad no me apetece. Ya os dí la tabarra con el último post. De modo que en este prefiero robaros una sonrisa, en mi caso recordándolo, una carcajada.


Hace unos años (dejémoslo así para que prescriba) estando cuatro amigas en la facultad (anocheciendo), Marcapasos, Anaconda, Lucerito y Laureliana apareció a recogerlas el novio de Laureliana, Luciano con su amigo (esto es más jodido que no recuerdo el nombre del chico) Puritano (mismamente). Los seis decidieron tomar algo en un bar cercano, llevaban días sin verse y tenían ganas de compartir risas y bromas. Anaconda vivía (y vive) allí donde Cristo perdió la primera chancleta, de modo que tenía que marcharse bastante pronto, un mal cálculo hizo que perdiera el último tranvía de vuelta a casa. Tras la insistencia de Luciano (el único con coche y carnet) accedió a que la llevaran a casa. Ninguno de los seis había caido que estaban en pleno centro de la cuidad y que el coche era para 5 hasta que se encontraron frente a él.
- La hemos cagado, somos seis. – dijo Anaconda ante la evidencia.

- No pasa nada uno va en el maletero.- contestó Luciano y todos rieron pensando que era broma. Cual fue su sorpresa cuando Laureliana abrió el maletero e intentó entrar dentro.

- ¡¿¿Estás loca??! Si nos dan una hostia por detrás mueres!! – dijo Anaconda asustada.

- No pasa nada, iremos con mucho cuidado – contestó Luciano.

Y así fue como Laureliana decidió meterse en el maletero, como de costumbre Luciano no sabía por donde ir, pues su sentido de la orientación se quedó con la chancleta de Cristo. Anaconda intentó dirigirle por un camino para evitar la calle más céntrica de la ciudad con más policía, él haciendo caso omiso a las indicaciones de “derecha” fue por la izquierda, dándose de bruces con un control policial. Uno de los jóvenes policías viendo que era un grupo de jóvenes decidió pararlos.

Ahí estaban los seis acojonados, Laureliana en el maletero intentando ocultarse, las chicas en la parte de atrás nerviosas y un par de policías junto al coche, uno bastante concentrado decidió buscar indicios de ¿Drogas? ¿Asesinato? no se sabe, la cosa es que con una linterna buscaba a conciencia, mientras el otro pedía los papeles. Cada vez que la luz enfocaba hacia atrás las chicas con ese encanto natural que las caracteriza comenzaban a sonreírle y hacerle ojitos a la vez que con voz melosa le decían lo mucho que le dañaba la luz directa a los ojos. Mientras el policía que se encontraba delante comenzó a pedir papeles y más papeles al conductor. Uno de ellos no era capaz de encontrarlo y buscaba desesperadamente.

Atrás las chicas comenzaron a usar sus atributos, sus sonrisas y sus encantos, haciéndole alusión a lo que les gustaban los uniformes, a lo interesante que era ser policía y a todo cuanto podrían evitando así centrar la atención en el maletero, dentro del coche Laureliana estaba histérica y Marcapasos, Luciana y Anaconda no hacían más que temblar mientras hablaban pensaban en distintos métodos para sacar a Laureliana del matero sin ser vistas.

En vista de que el conductor no encontraba el papel los policías le explicaron que debían ponerle un cepo y llevárselo la grúa.

En ese momento las seis mentes se unieron para pensar en qué momento (si antes o después de que llegara la grúa) gritaban “¡¡Sorpresa!!” y sacaban a Laureliana del maletero cual mago sacando un conejo del sombrero mientras los demás aplaudían maravillados ante tal truco.

Por suerte las chicas aún tenían las pestañas para aletearlas diciendo que en vista de las horas que eran (pasadas las 12 de la noche) no podían llegar tan tarde a casa y que Anaconda vivía muy lejos y no tenía más forma de llegar que en coche. Entre sonrisas, ojitos consiguieron que todo quedara en una multa.
Reanudado el camino la tensión de los seis se podía cortar con un cuchillo, entre nervios decidieron meterse por un callejón cualquiera y parar. En ese instante todos los miembros se desperdigaron por la calle, necesitaban aire, respirar, relajarse y hasta alguno correr.

Minutos después volvieron al coche aún tensos y excitados. Intentaron salir de allí, pero no había forma, encontraron los túneles de la M-30 y decidieron que era la mejor forma para salir, entraron, salieron, volvieron a entrar, salir, siguieron a un camión a ver si así… pero nada, tras mil y una vuelta consiguieron encontrar la salida y llegar a la primera de las casas para ir dejando uno a uno a todos los del grupo a salvo.

Eso sí Anaconda llegó a casa a las 4.30 de la mañana.


19 comentarios:

  1. Es una historia muy divertida y me ha gustado leerla.
    Muy bien Anita!

    ResponderEliminar
  2. Jajajajaja bien no, que lo pasamos fatal :P

    ResponderEliminar
  3. Vaya panda de torpes, la virgen...

    Al menos luego os lo pasasteis un poco bien y se lo podrás contar a tus nietos :)

    Mocita, ¿sobrevivió la del maletero?

    ResponderEliminar
  4. Jajajjaja claro Laureliana está a salvo jajajajjajaja y todos, a pesar de que las madres nos querían matar, desde las 11 que salimos para volver a casa...

    ResponderEliminar
  5. Jajjajajaja, vaya historia. A mi me contó un colega algo más o menos parecido. Tiene dos hijos gemelos de 3 o 4 años, y tenía que hacer un cortísimo trayecto. Los niños se metieron en el maletero... No serían ni 100 metros. De repente, un control. El padre dice a los niños: "silencio que nos multan, silencio". Baja la ventanilla, y sin mas empiezan a decir desde el maletero "papá nos van a multar?, papá nos van a multar?, papá nos van a multar?...". El padre se queda con cara de haba, el Guardia no podía casi retener la risa... Al final todo quedó en una gran BRONCA por ser un insensato..

    ResponderEliminar
  6. Menos mal que no nos pillaron y eso que lo omití, pero el poli decía que revisara el maletero mi amigo por si alli estaba el dichoso papel, no sé como no sospechó de nuestro NOOOO generalizado y las mil excusas que aportamos todos jajajajajajjajaja

    ResponderEliminar
  7. No me acordaba de esta aventura! Y lo que me reí cuando me lo contaste. Me recuerda a la vez que volviendo de una competición de judo a uno le tocó volver en el maletero, y hasta aquí puedo leer... Tenéis cada idea de bombero...

    ResponderEliminar
  8. Esta historia debe ser algo común jaja.. me he reído mucho al leerla.. sobre todo cuando imaginaba a mi amiga metida en el maletero.. jajajaja

    Son las típicas cosas que no se olvidan nunca y aunque en su momento te llevas el sofocón... luego tienes para reirte toda la vida.. al final siempre salen en las sobremesas jajaja.

    mil besitos ana

    ResponderEliminar
  9. Tendría mucho que comentar sobre esa peripecia, y de otras peores, que andando el tiempo también se sabrán, pero lo que hoy me pide el cuuna erpo es elevar protesta formal por el trato que se le dispensa en este blog al pato.

    ¡¡¡Libertad para el pato ya, so chantajista!!!

    Un grito libertario.

    ResponderEliminar
  10. No sé que me pasa en tu blog que siempre se me enredan los dedos. Cuerpo, por dios, cuerpo...

    ResponderEliminar
  11. Jajajajaja Lo de los policias y de bajarse del coche para liberar tension es buenisimo jajaja Por lo menos llego :)

    ResponderEliminar
  12. Parece sacado de una comedía americana xD

    ResponderEliminar
  13. Espero que sea ficción, porque sino es para coger a los 6 y darles un buen susto! ja ja ja

    Besos animales

    ResponderEliminar
  14. ¡Vaya aventura! :D
    Yo después de ver las cinco temporadas de DEXTER he decidido que jamás me meteré en un maletero... por lo que pueda pasar

    ResponderEliminar
  15. Jajajajajajja alan, no pienso soltarle, le he cogido cariño.

    Un guiño despreocupado.

    Picu! lo pasamos de mal...
    Aineric ahora parece comedia pero en su momento... qué drama era!
    Dani jajajajjajaja si, es para darnos sustos y collejas.
    Rific, menos mal que nunca vi dexter...

    ResponderEliminar
  16. De mí puedes pasar y no responderme... si es que ya se sabe que donde hay confianza... jajajajaja

    ResponderEliminar
  17. Jajajajjajajajajja es un castigo por haberme tenido esperándote con los pies heladitos y mojados de meterlos en un charco gracias al amable condcutor de autobús.

    ResponderEliminar
  18. ah, pero si ha sido gracias al conductor yo no tengo nada que ver. aunque hubiera llegado antes eso no hubiera cambiado :-P

    ResponderEliminar
  19. jajajajaja jolin....jaajajajaja si esque me acuerdo y me desternillo de risa recordando el momento....jajaja
    Por Dios y por Hanna Montana y Pocoyo juntos(Por ejemplo)!!!Que a nadie se le ocurra hacer algo así jamás...
    Menos mal que pese a todo, salimos airosos de la situacion jajaja!!
    Mil besos mi niña!

    ResponderEliminar

¿Qué pasa con tu rollo?

Me acompañan...