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viernes, 12 de noviembre de 2010

Mi Abrigo Nuevo Rosa.





Siempre he sido una niña con carácter y enfadica, si algo no me gustaba lo decía, siempre lo decía y además me enfadaba con facilidad.


Leyendo un blog he recordado algo que me pasó cuando tenía 7 años.

Más o menos con esa edad me vine de Cádiz, a pesar de vivir en un pueblo, a mi madre no le gustaba nada que fuera sola a casa de modo que iba siempre con mi hermana. (Vivíamos cerca del colegio) Un día, mi hermana se encontraba mal, mi madre me llevó, pero gracias a una pataleta mía del estilo “ya soy mayor” conseguí volverme sola a casa.

Comenté lo de Cádiz, porque evidentemente al llegar a Madrid tenía acento gaditano, eso hacía que más de un niño se riera de mí. (Inocentillos ellos notaban que yo “hablaba raro”) por lo que tenía más de un archienemigo (ya sabéis que a esa edad o adoramos u odiamos) entre ellos se encontraba Pedro.

Por otro lado he de contar que yo siempre he sido lo que se consideraba un marimacho (no digo ni que lo sea ni que las niñas con características similares lo sean, simplemente es una expresión que sirve para que os hagais una idea), he jugado al fútbol, odiaba las faldas, etc. Unos días antes me había comprado mi madre mi primer y único abrigo rosa. Me habían animado tanto todos a que estaba guapa (creo que para que usara más el rosa) que yo lo adoraba.

El día que volví sola del cole lo llevaba puesto, caminaba ensimismada pensando en cualquier tontería cuando de pronto Pedro vino corriendo y se plantó frente a mí, con los carrillos inflados, sin mediar palabra soltó un montón de agua por todo mi abrigo. Intenté cogerle para pegarle, pero como ahora, no era yo demasiado atlética de modo que se me escapó, decidí que mi venganza sería peor.

Con los morros enfurruñados y los puños apretados anduve pisando con fuerza todo el camino detrás de Pedro, nos distanciaban unos metros, suficientes para ver a dónde iba y que él no sintiera que le podía pegar. Él entró en su casa y yo, ni corta ni perezosa entré detrás, llame al timbre y me abrió la madre, aún recuerdo la conversación.

- ¿Aquí vive Pedro?

- Si. – Me dijo la madre sorprendida y sonriente, supongo que esperaba que fuera alguna enamorada de su hijo.

- Pues que sepa que tiene un hijo muy mal educado, mire lo que me ha hecho en mi abrigo Nuevo Rosa. - Le contesté enseñándole todo el abrigo mojado.

- Pedro – gritó la madre mientras su sonrisa pasaba a un ligero temblor de labios por la rabia, le sacó de casa delante de mí y le atizó un par de collejas y le obligó ir a por un trapo a secarme el abrigo.

Evidentemente llegué tarde a mi casa y mi madre estaba tan preocupada que me castigó, pero el castigo me supo a gloria, al menos Pedro se había llevado las dos collejas que yo no había alcanzado a darle y lo había humillado haciéndole limpiar mi abrigo.

No recuerdo que Pedro volviera a dirigirme la palabra. Tampoco recuerdo más de mi nuevo abrigo rosa.


Tristemente sigo teniendo el mismo carácter y sigo siendo una enfadica, eso sí, sigo sin pegar, (por no correr) :P

Pd. Otro día prometo contaros a cuento de qué mi frase preferida con tres años era " Es que yo soy una india esclava" y más de un día me hacía un semipetate e intentaba irme de casa.

8 comentarios:

  1. ¿Qué casualidad que se llamase Pedro! Ja ja ja, me encnatan esa shistorias tuyas de niñas enfadicas... Bueno, dale un beso a esa niña preciosa del abrigo rosa, seguro que es adorable, a pesar de ser una enfadica.

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  2. Muy interesante,pero que muy , muy interesante...

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  3. Vaya caracter con 7 años. Pedro no volvió a hablarte por puro acojone, sin duda. Ahora seguro que sí lo haría...
    Bsos
    B

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  4. Rombo... tu muy interesante me da miedo eh. jajajaj

    Blanca ya digo yo que tenía carácter. Mira el lado bueno si no me habló es que no me insultó más. :P

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  5. Será capullo el niño, bien merecida la colleja, desde luego. Yo era una niña buena, de hecho nunca pegué ni insulté a ningún niño cuando se metían conmigo. Bueno, sí, pero fue defendiendo a mi hermano. Yo estaría en 3º de EGB y el chico mayor era de 8º. Se metió con mi hermano y yo, una mico, le puse de vuelta y media. No sé qué le dije pero no volvió a hacerlo, jajaja.

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  6. quieres q te ayude a buscar a ese tal pedro?? te ayudaré a q parezca todo un accidente,jijiji

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  7. jajajjja creo que está solucionado...

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