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lunes, 22 de noviembre de 2010

La tortura de los pequeños placeres.



Nada de su aspecto físico destacaba en ella, morena, de estatura media, con estrechas caderas y una sonrisa que recordaba a la niña pequeña que había dejado paso al cuerpo de mujer.

Todas las mañanas se levantaba temprano, demasiado para ella, acostumbrada a trasnochar, cualquier hora anterior a las 9, sin duda era madrugar. Su trabajo le encantaba, a pesar del horario. Tenía una pequeña librería en una callejuela, de esas con encanto que al pasar por la puerta te atraen como por arte de magia en busca de algo que ni tú sabes.

Arena, que era como se llamaba nuestra pequeña librera, a menudo pasaba desapercibida para la gente, por más que la intentaban recordar no atinaban a describirla, a pesar de aquella sonrisa y la dulzura de sus modos. Siempre pensó que por ese motivo nunca se habían enamorado de ella, porque no la recordaban. Anhelaba sentirse enamorada, deseada y amada.

Como a pesar de no sentir ese amor, sentía deseo y excitación, algunas noches salía, consiguiendo sexo para ir subsistiendo. Una noche, uno de sus amantes le propuso usar una máscara, no supo si por su fulgor o el deseo de su compañero, pero aquel fue uno de los mejores polvos de su vida.

Un viernes le llegó a su buzón de correo electrónico una invitación a una fiesta. Apenas tenía un ligero recuerdo del remitente, pero aquello no fue óbice para faltar a la cita, era una fiesta y a ella le encantaban, más aún cuando leyó que era de disfraces.

Durante todo el día estuvo paseándose por la librería pensando de qué disfrazarse. En un momento sus ojos se posaron en un libro sobre máscaras. Recordó la noche que tanto disfrutó y decidió que llevara el disfraz que llevara, usaría máscara.

Horas después, ataviada con un traje de época y su máscara veneciana cruzó el umbral de la fiesta. Estaba llena de personajes de dibujos, de época, de las revistas del corazón e incluso algún que otro disfraz ingenioso.

No localizó a la persona que le había invitado, pero realmente no le importó, entabló conversación con un pequeño grupo de personas que estaban junto a la barra. Tal vez el ir disfrazado facilitaba las relaciones sociales. Entre ese pequeño grupo destacaban los ojos de un Zorro. Cruzaron las miradas, risas y alguna que otra caricia.

Al final de la noche ambos se fueron juntos a su casa. Siguieron las caricias y las sonrisas y a ellas se sumaron los besos, las miradas, poco a poco se fueron despojando de sus ropas, eso sí, dejándose puestas las máscaras. En un momento dado, él se carcajeó diciendo que con esa máscara parecía una torturadora, eso le hizo gracia a Arena y decidió adoptar tal papel, se autoproclamó la torturadora de los pequeños placeres. Al Zorro la idea le encantó, e incluso hizo que la deseara más.

Poseída por su personaje, ató al zorro al cabecero de la cama, no podría ser una torturadora sin tener un “preso” al que torturar.

Salió del cuarto y entró un par de minutos después. Volvió desnuda, segura y con su máscara puesta. Sin duda iba disfrazada de la torturadora de los pequeños placeres.

Subió a la cama y sentada a horcajadas sobre él comenzó con las torturas.
La primera, cosquillas, visto así no parecerá una tortura, pero en esa posición y con ella intentando hacerle cosquillas lo era, además a él no se le tenía permitido reír.
La segunda, caricias, comenzó a deslizar las yemas de sus dedos por su torso desnudo, rozando con timidez cada rincón de su cuerpo.
La tercera, susurros al oído rozando con premeditación el lóbulo de su oreja con sus labios.
La cuarta, aguantarle la mirada, con deseo, mientras ella se balanceaba poco a poco notando la excitación de su preso.
La quinta tortura que ejerció consistió en lamerle los labios mientras él no tenía permitido moverlos.
La sexta, acercar su pezón a la boca de él, parando en la distancia justa para que él no lo alcanzara.
La séptima, lamer uno de los dedos de él, sólo uno, mientras le miraba desafiante.
La octava, recorrer su propio cuerpo con el dedo de su preso, haciéndole consciente del deseo de ella y de su respiración agitada a medida que el dedo recorría centímetros de su cuerpo.
La novena, tumbándose sobre él, rozando ambos cuerpos desnudos, y besarle con deseo, con furia, con fuerza como si con un solo beso le pidiera terminar la peor de las torturas, poseerla.
La décima, salir del cuarto.
Volvió un par de minutos después, vestida y aún colorada por la excitación que seguia teniendo.Ante la expresión de su preso, le liberó. Éste continuaba atónito cuando ella le dijo:

- Décima tortura, la peor de todas, irme sin terminar lo que he empezado y deseo tanto como tú.

Él pensó en decir algo para detenerla, pero no pudo, tenía razón era una gran tortura, además la situación le dio tanto morbo que se juró a sí mismo devolverle la tortura.

Días después Arena como cada mañana acudió somnolienta a su tienda, al ir a abrir el cierre encontró una rosa con una nota.

- ¿Cómo no reír contigo?

Arena algo extrañada no supo interpretar el mensaje, tardo casi medio día hasta que pensó que podía ser él. Descartó la idea al segundo, ¿Cómo podía haberla identificado si ni siquiera le había visto la cara?

A la mañana siguiente otra rosa, otra nota:

- Notar tu dedo recorriéndome fue una tortura, pero más aún ver tu cara de deseo mientras lo hacías.

Las notas fueron sucediéndose haciendo siempre alusión a las diferentes torturas:

- Tu voz me torturó aún cuando te habías ido.

- El balanceo de tus caderas fue una tortura de lo más excitante.

- El sabor de tu lengua en mis labios, qué deliciosa tortura.

- Alejarme esos centímetros de ti, tortura que me enloqueció.

- Permitirme rozar tus labios, torturó mis deseos.

- Comprobar tu excitación aunque fuera con un dedo, fue una tortura que repetiría en cualquier momento.

- Con la penúltima tortura pensé que había terminado todo.

Así llegó el décimo día, en el que ella esperaba otra rosa con otra nota. No fue lo que encontró. No había nada. Desilusionada pensó que tal vez no haber hecho nada para responderle había provocado que éste se cansara. Anduvo cabizbaja todo el día pensando qué había hecho mal.

Al caer la noche, cerró la tienda aún ensimismada, justo al girarse tras echar el cierre le vio, frente a ella. Esos ojos eran inolvidables. En la mano él llevaba un ramo de rosas, con una nota. Se lo entregó sin decir palabra, ella algo sorprendida sacó la tarjeta pudo leer:

- Torturadora de los sentidos, ¿abolimos la décima?- ella se limitó a asentir.
Y allí, en el estrecho callejón y a pesar de que pudieran aparecer miradas indiscretas comenzaron casi donde lo habían dejado, con deseo, excitación  y pasión.

25 comentarios:

  1. Qué importante llega a ser el sexo en una relación. Doy fe de que lo es.

    Uhmm, qué rico relato. Me gustó mucho, reina. ¿Ves cómo eres la mejor?

    (Iñigo, espero que no sigas pensando que parecemos amantes, jajaja)

    Un besazo.

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  2. Jajajaj que vas a decirme tú que me quieres casi como mi madre :P (iñigo envidioso). Yo voy a tener que echarme un novio para ver si es tan importante el sexo en una relación. ¿La mejor? luego te pago :P

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  3. Tomarse la medicación del abuelo por vicio o error lleva a llamar a los amigos malpensados y envidiosos.

    Ala, copiadlo 100 veces cada una para mañana.

    Abrazos rompecostillas desde el bárbaro norte.

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  4. Pero qué morro tienes... un besete y esos abrazos me encantan!!

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  5. Lo que tengo son buenas maestras. Yo sólo colaboro lo natural...

    P.D. La bellotera nos ha salido demasiado formal. No hay manera de convencerla de que se deje caer por los madriles. Ni tú ni yo somos tentación suficiente. Empiezo a pensar que hay otr@ que nos supera.

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  6. Lo hay, he de confesar que ayer pensé que me dedicaba al blog, y vi que no, jajajajajjaja de modo que sí, es fan de otra persona y la quiere más que a nosotros, yo lo he asumido. Si necesitas ayuda para asumirlo tu, sabes donde estoy. muaks

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  7. Debió de ser un momento totalmente excitante.. dicen que lo peligroso excita más.. seguro que se lo pasaron muy bien.. hahaha

    Pd: también te sigo!

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  8. Pero bueno!! Conspirando contra mí?? El día que os deje de querer lo vais a notar, que lo sepáis. Iñigo (voy a entrar al trapo que sé que te gusta) si no voy es porque no puedo!! Más quisiera yo plantarme allí y tomarme un café o veinte con vosotros. El caso es que mucho Madrid, mucho Madrid, pero ninguno dice de bajar a Málaga a verme. Eso son amigos? Que yo ahora estoy mu pobre con eso de la crisis y la boda!!!!

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  9. Muy sexual, fea. Mira la chica que pasaba desarpecibida... no se le daba nada mal, no :)

    ¡Sandra sube a Madriz!

    ¿Cómo llevas lo de mañana?

    Muá.

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  10. Sandra, ¿has dicho rico? Jajajajajajajaajajajaja.

    No sé porque, pero me ha hecho mucha gracia. Te he imaginado algo así como diciendo... qué rico mi amol.

    Madre mea... como estoy.

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  11. Me ha encantado!!!!!!!! Me quedo sin palabras, y mira que es difícil eso ajajaj genial... simplemente genial, super emocionante

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  12. Acabo de llegar y ¡me quedo!, enhorabuena por ese magnífico relato con sus toques de erotismo.
    Muy bueno.
    Felicidades de una nueva seguidora.
    (¡qué amigas más buenas tiene esta Sandra!)

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  13. No encuentro las palabras. Decir que me ha encantado es poco...

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  14. Chica de las sonrisas prestadas, estoy de acuerdo contigo, lo peligroso siempre excita, supongo que será la mezcla de deseo y adrenalina. Un besito.

    Sandra, por supuesto que conspiramos :P y yo no bajo a verte porque sé que estás en un momento así de tórrido con tu cari y ¿qué pinto yo en el medio? Na!! Por cierto, ¿Iñigo tú estás invitado a la boda? Porque yo, NO. ¿Quedamos y nos colamos?

    Freaky Boy Hood (que me he puesto de deberes escribir bien ese nombre taan complicado) Tu escueto comentario me da miedo :P (por cierto tosía , ¿verdad?)

    Pauliki, lo llevo que no es poco, na intento no pensarlo y vamos bien. Ya lo dicen las madres, las mosquitas muertas, tela. ¿a que tú tampoco estás invitada a la boda? Jajajajaja. Siii ha dicho rico, yo, lo he omitido, porque la he visualizado relamiéndose cual gato ante un festín de sardinas. Y sep, estás fatal, pero te queremos.

    Musicalera, me sacarás los colores eh.

    Towanda, te debo una firmita, porque entré y te leí pero salí sin hacer ruido de tu blog. Y en cuanto a las amigas de Sandra, ¡¡lo mismo digo!!. Gracias.

    Dama (yo obsesionada con que eras Dama del Castello, no sé por qué) Por cierto ¿Copias mi técnica del encantado? Jajjajaja espero que no!! Ah! Me crucé con Bea en el bus, espera tu llamada, muakssss

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  15. Me lo cambié después de hartarme de que nadie (excepto tú, por supuesto! :-P) lo pronunciara bien.

    Y no, no copio tu técnica. Realmente me ha gustado, pero no sabía qué decir para no romper el encanto que me ha quedado. jajaja.

    Sí, llamar a Bea también está en mi lista de cosas pendientes...

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  16. Jajajajja bueno me alegro de que no me seas plagiadora de técnicas :P un beso tontilla y si, como nos pongamos a tirar de lista...

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  17. Jajajaja, por qué os reís de mí? Sí, he dicho rico!! En cuanto me vaya a la cama hoy... omito lo evidente, jajajaja. Un beso so pavas!!

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  18. Puedes llamarme Freaky o Hood, lo que prefieras.
    Doy miedo... jajjajajajjaa

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  19. Oye q yo solo comento pá que no mates al pato eh?? jjajaajajaja joder está chulisimo!!

    pero q sexuuual nos ha salido la niñaaa!!

    ( Me ha encantao)

    Un besazo!

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  20. Siii sandra!! pero te queremos, ya lo sabes.

    Creo que te llamaré boy es lo que mejor me sale de todo :P

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  21. Vaya historia, vaya historia !!!!!! con lo que me gustan las fiestas con máscaras... Bueno, realmente mi vida no deja de ser una continua fiesta con máscaras...
    (Te has superado...,y era dificil, después de lo de la menstruación)

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  22. Has puesto temperatura en mi monitor con este relato, te felicito, me encanta tu sitio.
    Tengo que agradecerle a Sandra que me haya hablado de ti, voy a continuar leyendo tus historias.
    Por favor no le hagas nada al pato!
    Guille

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  23. Jajajaja rombo, ahora seré conocida como la Maestra con Menstruación? un besito.

    Guille gracias por pasarte, y gracias por lo que dices. un beso y vuelve cuando quieras (por cierto el pato, Gilito va bien)

    Sarita gracias :)

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