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miércoles, 17 de noviembre de 2010

Gato-ninja

Creo que os lo he contado ya, tengo un nuevo “currillo”, cuido a una niña de mi cole por las tardes, (si, he estudiado una carrera para ello) pero es lo que hay. El otro día fui a conocer su casa, lo primero que me dijo la madre fue que tenía un perro, y grande. Tuve que hacer esfuerzos para que no se notara mi cara de “¿Dios por qué a mí?” (Si, esa que tanto me gusta de drama) disimulé sonriendo diciendo que no pasaba nada. Al abrir la puerta salió disparado un gato, yo, que repelo cualquier tipo de animal no atiné a más que decir “pss pss gato ven” evidentemente el gato no vino. Ese fue mi primer contacto con el gato-ninja.


Ayer fue mi primer día con la niña y mi primer día sola en esa casa con un mini-pony (perro), un gato ninja y un hamster (para mí también llamado ratón). El perro es tranquilo y el hamster-ratón está en su jaula, pero el gato ninja, ¡Ay, el gato ninja!.

Me da miedo. Literal. De ahí su nombre gato-ninja. Estando en el sofá el gato me saltó no sé de donde contra la cara, menos mal que yo, (que me crié viendo a Chuk Norris, el Equipo A y Principe de Belait (si, esto no pega pero joder la de veces que lo reponen que menos que nombrarlo) y he aprendido mucho) fui ágil (por una vez en mi vida) y giré la cara. Después de mi pequeño amago de infarto, convencí a la niña para que lo guardara en un cuarto. (Yo no toco animales) Sólo puedo decir una cosa el gato-ninja es Dios, abre las puertas. Se cuelga del pomo y abre la puerta. Imaginad el miedo que me da el gato que terminamos jugando en el cuarto de la niña atrancando la puerta con un enorme peluche-pony.

Lo peor es que esta tarde vuelvo.
 ¿Alguna forma de deshacerme de él?

Pd. Os dejo una foto que hice mental del gatoninja saltando a por mi.

10 comentarios:

  1. Yo evito pasar o entrar donde haya gatos. Les tengo fobia. Mi tía tenía uno, que más que un gato, parecía un tigre de lo grande que era. Pero no sólo su aspecto le hacía parecerce al felino que sólo he visto enjaulado en el zoo, es que tenía una mala hostia el jodío... Debió de ser familia del gato de la niña, porque también era ninja. A mí me atacó por la espalada y casi me muero del infarto. Cada vez que iba a casa de mi tía, les obligaba a que encerrasen al gato o yo no entraba. Lo mismo me pasaba con una amiga. Si hay gato no hay Sandra. Así son las cosas. Cuando veo un gato en la calle, prefiero dar la vuelta y volver más tarde o irme por otro lado (juro que lo hago) y más de una vez he pegado un salto al ver a un gato a diez centímetros de mi cara, encaramado a alguna ventana, acompañando el salto con un gritito cursi, jajaja.

    En fin, no te puedo aconsejar nada, sólo que lo hables con la dueña. Si no te hace caso, dile que es malísimo para la educación y la salud de la niña.

    Un beso.

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  3. A mí los gatos nunca me han inspirado demasiada confianza. Igual tiene algo que ver que me dijeran de pequeña que si les mirabas fijamente a los ojos se tiraban a por ti. Pero un gato-ninja que encima se tira a la cara sin respeto ninguno y de improviso, escala y utiliza sus garras-manos para abrir puertas está demasiado evolucionado para lo que yo puedo soportar...

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  4. Te diré, Dama, tú me conoces y sabes lo grande que soy yo, imaginame atrincherada con la niña con el pony de juguete contra la puerta y el gato haciendo fuerza para entrar, parecía la típica pelicula de antena3 de un domingo por la tarde. Versión rosa y de Hanna Montana.

    He de comunicaros que hoy ha habido un acercamiento entre el gato y yo, me ha mirado fijamente (le he mantenido la mirada, no voy a ser menos) se ha subido a mi regazo y yo ligeramente he abierto las piernas para dejarle caer.
    Sin duda, vamos avanzando.

    Besotes a ambas.
    Pd. Gema usa de una puta vez el msn (sí yo hablo así de mal) para que te cuente mi idea para conquistar el mundo (también conocido como concurso)

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  5. Para mí también. A lo de ratón, digo.


    P.D.: Cuando acabas una frase con exclamación o interrogante no es necesario que coloques el punto y aparte.
    P.D.2: Odio los gatos y soy un enfermo de la caligrafía. ¿Qué pasa? (sin necesidad de colocar aquí un punto).

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  6. Jajajajaj Gracias Alex. Y lo siento pero si me lees lerás más de una falta. ¡¡Lo siento!!

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  7. Jajajaja, te da miedo un tierno gatito???? Por muy Ninja que sea. No hija, no tengas miedo. Piensa una cosa clara. Tú eres grande, y él es pequeño. Tú mandas. Domina la situación , marca tu territorio. "Atácalo" con la mirada, da un paso al frente, ve a por él...que huya. Que no sienta el miedo dentro de tí. De lo contrario estás perdida.
    (que duro es ser Maestra)

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  8. Uuuuuuuuh los gatos son demasiado independientes! Yo también los tengo miedo desde que de pequeñita me arañó el gato de mi abuelo en la cara. En realidad me lo merecí por tocarle los huevos (literalmente) ajjajajaja enserio, me pensaba que era como una campanita y el gato el pobre al final se cansó y me arañó toda la cara jajaja
    Bueno blog, te sigo!
    Muaaaaak

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  10. Lo único que hacen es jugar, yo tengo uno y es como un peluche y es más bueno el pobre deberías de jugar con él y seguro que hasta le coges cariño.
    PD: Yo dejo que me toquen los huevos, (literalmente claro) son como las campanas de la libertad jajajajajaja es broma…
    Un beso Ana

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