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viernes, 23 de abril de 2010

San Jordi

El día del libro
La verdad es que ha sido un día... raro, desde por la mañana me quedé flipando y aún sigo.. la vida siempre me sorprende :)
Espero que os hayan regalado muchos libros y muchas flores, porque a mí, ni lo uno, ni lo otro.
Y sí, ansia rota, una cosa es que no quiera colgar nada aquí, pero sí escribo aunque últimamente me bloqueo fácilmente. Pero prometo ir dandote cositas.. Y aunque me contradiga, ésto lo cuelgo. Es el día del libro y me apetece.  Lo demás te lo iré mandando por correo.

Aquel día recibí la peor noticia de mi vida. Allí, sentada en una cafetería cualquiera en una calle elegida al azar, en una mesa que daba a la calle. Ante mí tenía una pared de cristal, la cual me permitía ver el tráfico de la calle, la gente yendo y viniendo con bolsas, con prisas, hablando por teléfono, e incluso alguno hablando solo.
En el momento que recibí la noticia note un vacío en mi corazón demasiado profundo. Por un momento me quedé paralizada, segundos después rompí a llorar. Con desolación, con hipo, de esa forma que nos avergüenza llorar en público, de la cual jamás nos dejamos ver, como un niño pequeño, asustado y solo. Sentía tanto dolor que ni caí en la cuenta de que a través del cristal se me veía. Intenté dejar mi mente en blanco, no pensar, intentando así apartar mi dolor de mi cabeza y de mi pecho.
Fuera, al otro lado del cristal el día era precioso, el sol calentaba la tarde, era uno de los primeros días de primavera del año y la gente cargaba con sus abrigos rendidos al calor de la tarde. Muchos transeúntes pasaban ante mi. Una pareja se dio cuenta de que yo estaba llorando desolada, él apretó ligeramente el antebrazo de ella, con un sutil movimiento haciéndole girarse para verme, ambos no dejaron ni un segundo de caminar ni de mirar hasta que no alcanzaron a verme.
Detrás de ellos una señora de mediana edad, muy arreglada, con zapatos de tacón algo altos para su edad y peso, me miró tan solo un segundo y giró la cabeza altivamente, tal vez pensando que lo tenía merecido.
Dos chicas adolescentes cruzaron la calle con paso firme acercándose al cristal tanto que pensé que me habían visto, pero me equivocaba, miraron al fondo del bar en busca de algo o alguien que no encontraron, pues dieron media vuelta y se marcharon.
Un joven bien vestido se paró frente al cristal, con una mano en el bolsillo y la otra pegada a un teléfono móvil de última generación. Se acercó más y tras mirarme un rato fijamente se atusó el pelo coquetamente y continuó su paso.
Mientras, dentro del bar el camarero se acercó a preguntarme si quería tomar algo más, entre sollozos le contesté como pude que no, él se giró sin más y volvió a su quehacer. Yo, por más que lo intentaba no conseguía tranquilizarme.
Fuera la gente iba de un lado a otro, con bolsas, prisas. Dos mujeres caminaban con tres niños, uno de ellos se paró frente al cristal y me miró con cara triste, levantó la mano para tocarlo para intentar tocarme tal vez y en ese momento una de las mujeres le llamó y él salió corriendo.
Estaba mirando la trayectoria del niño cuando noté una mano cálida sobre mi hombro, al sentir el contacto con mi piel, me estremecí, pero no me giré. La mano me frotaba el brazo con mimo, con dulzura, por un momento me recordó la calidez del abrazo de mi madre, me sentí segura. Una sola mano me estaba consiguiendo calmar más de lo que yo había conseguido en media tarde.
La mano cesó. En ese momento me giré. La vi. Una mujer joven, más o menos de mi edad, embarazada. Intentaba soltar todos los trastos que llevaba encima, su bolso, un par de bolsas de supermercado, un pañuelo azul y la chaqueta. Cuando consiguió soltar todo, y tras pedirle un café al impaciente camarero volvió a tocarme. A calmarme. No hablamos durante un largo rato, no sabría decir si minutos u horas.
Cuando consiguió tranquilizarme aun con su mano en mi brazo me miró directa a los ojos y me dijo:
      - ¿Puedo ayudarte cariño?- Su voz era más cálida y confortable aún que su tacto.

Besos a todos y una gran sonrisa de primavera :)
Pd. Que poquito para ser una viejuna eh...
Pd. Lo olvidé modelo decidido para la despedida de soltera...
Debería ponerme las pilas.. 15 de estas más unas cuantas para una tienda que me ha pedido una muestra para dejarlas por si alguien las quiere comprar... ya os contaré.

2 comentarios:

  1. Enhorawena wapa! a ver si te compran algo.. aunq sea 1 q ya seria algo jejeje

    P.D cada vez q entro a leerte has cambiado de modelo de blog jajaja

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  2. jajajajajjajajajaja me aburro y ninguno me convence :)

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